El anuncio está hecho y ya no hay marcha atrás: la energía eléctrica subió casi 16 por ciento y el nuevo precio entrará a regir este mismo mes.
Una familia que consume 250 kilovatios/hora (kw/h), tendrá un impacto en el recibo de ¢880 mensuales.
Pero con la gran cantidad de artefactos eléctricos disponibles actualmente, es probable que una familia de clase media y hacia arriba, consuma 450 kw/h, por los que, con el aumento, ahora pagará ¢1.950 de más.
La nueva tarifa mensual para esa familia será de ¢13.195.
Para Henry Chinchilla, director del área de conservación de energía de la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL), la alternativa de los consumidores que quieran ahorrar es mejorar sus hábitos de uso.
Algunos de estos aspectos son muy sencillos de aplicar y se refieren a pequeños detalles como el uso de ollas de fondo plano que cubran toda la superficie del disco de cocina.
La cocina, precisamente, es uno de los artefactos más “gastones” y forma parte de una lista en la que también está el tanque de agua caliente, la lavadora, la refrigeradora y la plancha.
Las secadoras de ropa, así como los ice maker dentro de una refrigeradora, pueden incrementar el recibo significativamente.
Cuidado
Una recomendación muy puntual que da Chinchilla es tener mucho cuidado si se compran refrigeradoras de segunda mano, puesto que muchas veces, a pesar de haber sido remodeladas, poseen enormes consumos energéticos.
Un aspecto importante en el que usted puede fijarse al comprar electrodomésticos es en una tarjeta (calcomanía) denominada guía energética, que le servirá para estimar el consumo que representará ese artefacto en su casa.
En puntos tan comunes como la iluminación, el uso de lámparas fluorescentes compactas representan una inversión inicial mayor a la de un bombillo, pero mucho más barata en el tiempo.
Un bombillo de 60 vatios brinda una intensidad de 900 lúmenes, resiste 1.000 horas y gasta 9 kwh/mes si se usa cinco horas al día.
En contraste, un fluorescente de 20 vatios tiene una intensidad de 1.200 lúmenes, dura 10.000 horas y gastaría 3 kwh/mes si se usa el mismo tiempo.
Para el caso de las termoduchas, según los datos de la CNFL, está comprobado que hay marcas cuyo consumo de energía es menor al de otras, por lo que es bueno preguntar el detalle.
Y si lo que usa es un tanque de agua caliente, la forma más conveniente de ahorrar es mediante un timer que lo active solo las horas necesarias.
Regresando a la cocina, Chinchilla sugirió que la familia piense en establecer un día a la semana con comidas frías y no utilizar el horno de la cocina grande para pequeñas cosas.
Para esto último, lo óptimo es contar con un hornito pequeño.
Por ejemplo, uno de 700 watts de potencia, usado media hora diaria en un mes, añadirá al recibo unos ¢317.