¿Por qué si los precios de los combustibles aumentaron tanto este año la inflación se desaceleró?
Esta duda posiblemente ha cruzado la mente de muchos costarricenses que esperaban un mayor impacto de las cinco alzas en los combustibles sobre el índice de Precios al Consumidor (IPC).
De diciembre hasta ahora el precio de la gasolina regular, por ejemplo, pasó de ¢88,30 el litro a ¢104,40.
Mientras, la inflación acumulada durante los primeros ocho meses del año es de 5,43 por ciento, casi la mitad de lo registrado en el mismo período de 1998 (10,15 por ciento).
Los precios agrícolas
¿Qué pasó? Hay varias explicaciones. Una es que mientras los combustibles subieron de precio, los bienes agrícolas bajaron.
"Durante el primer semestre de este año los precios de los productos agrícolas registraron una caída de 10,6 por ciento, lo cual contrasta con el crecimiento de 20,7 por ciento observado en igual período de 1998", consigna el Banco Central en su Revista Económica. Primer semestre 1999.
Y con esto coinciden José Antonio Calvo, gerente del Instituto Nacional de Estadística y Censos, entidad encargada de medir el IPC, y Odette Navarro, encargada de índices de esta misma entidad.
Las hortalizas, explicaron los funcionarios, en especial el tomate, la vainica, la cebolla y el pepino, registran fuertes variaciones este año.
Este grupo, agregaron los funcionarios, tiene dentro del índice de precios una ponderación (la importancia que tiene cada artículo dentro del presupuesto de los hogares) casi tan importante como la de los combustibles.
Estos últimos tienen una ponderación de 1,57 por ciento y las hortalizas de un 1,75 por ciento, de manera que una baja en estos productos agrícolas "pesa" casi tanto como un alza en la gasolina y el diesel.
También se debe considerar, explicaron los funcionarios, que las alzas en los combustibles no se reflejan de inmediato, ni en la misma magnitud en el índice.
Por ejemplo, en el indicador de precios de agosto solo se consideró la última alza en combustibles a partir del día 24, fecha en que entró en vigencia.
De esta forma la última alza en combustibles se reflejará mejor en el indicador de setiembre.
Medidas del Central
Pero estos no son los únicos factores que explican la desaceleración del indicador de la inflación, lo cual no significa que los precios bajen, sino que en conjunto sus valores crecen a un menor ritmo.
Tanto el economista Miguel Loría, como el director de la división económica del Banco Central, William Calvo, coinciden en que las medidas aplicadas por el instituto emisor para reducir la cantidad de dinero en la economía también han influido en los precios, aunque esto, señalaron ambos, es difícil medirlo.
En teoría se supone que si se reducen los medios de pago en un país se contrae la demanda por bienes y servicios y con ello se reduce la presión sobre los precios.
Una forma de aproximarse a ver este efecto, comentó Calvo, es por medio del llamado: "índice del núcleo inflacionario", en el cual el Banco Central elimina del IPC los productos que tienen gran volatilidad.
Este índice alcanzó en los primeros seis meses de 1998 un 5,25 por ciento, mientras que este año en el mismo período sumó 4,88 por ciento, lo que indica que aun si los precios de los combustibles y bienes agrícolas no hubieran variado la inflación hubiera sido menor posiblemente por el efecto de la política monetaria.