(actualiza con comunicado de American Airlines)
Sao Paulo, 14 ene (EFE).- American Airlines se disculpó con el gobierno brasileño por el incidente ocurrido hoy en el aeropuerto internacional de Sao Paulo, donde uno de sus pilotos fue detenido por burlarse de los controles obligatorios para los estadounidenses, y otros tripulantes no fueron autorizados a entrar en el país.
Dale Hobbin Hersh, de 52 años, capitán del vuelo AA907, que llegó a Sao Paulo procedente de Miami, fue detenido por la Policía Federal, que lo acusó de desacato a la autoridad por hacer un gesto obsceno con los dedos durante el procedimiento migratorio.
A los otros once tripulantes se les negó la entrada por secundar con risas la actitud del piloto, según las autoridades brasileñas.
"American Airlines lamenta cualquier malentendido que haya ocurrido cuando la tripulación del vuelo AA907 llegó a Sao Paulo. La compañía pide disculpas al gobierno brasileño, a las autoridades portuarias, a la Policía Federal y a cualquier otra persona que crea que se le faltó al respeto", señaló la empresa en un comunicado.
El piloto pasó el día retenido en una sala de la Policía Federal a la espera de que se resuelva su situación, mientras que el resto de la tripulación permaneció en una sala de la aerolínea y embarcará de regreso a Estados Unidos, probablemente esta misma noche.
Según el Código Penal brasileño, el desacato a la autoridad prevé una pena de seis meses a dos años de cárcel, castigo que puede ser convertido en una multa.
El registro de los ciudadanos estadounidenses, con fotografía y toma de las huellas dactilares, se aplica en todos los aeropuertos, puertos y puestos de frontera brasileños como reciprocidad al fichaje de brasileños en los puntos de entrada de Estados Unidos, como parte de la estrategia antiterrorista de Washington.
El fichaje en Estados Unidos es obligatorio para los ciudadanos de alrededor de un centenar de países a los que Washington exige visa, pero Brasil es el único que ha adoptado una medida similar como represalia, debido a una sentencia judicial que fue respaldada por el gobierno federal.
Las medidas aplicadas por Brasil a los estadounidenses han sido objeto de intensos debates internos, pues el sector turístico y la al alcaldía de Río de Janeiro, la ciudad más visitada del país, consideran que los controles espantarán a los turistas.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, que se reunió con su homólogo estadounidense, George W. Bush, durante la Cumbre Extraordinaria de las Américas celebrada esta semana en Monterrey (México), le propuso la suspensión mutua de los controles migratorios y de los visados, y el número uno de la Casa Blanca quedó en llevar el caso a los organismos competentes de su país. EFE
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