
Este viernes 1.° de mayo se conoció el eventual cierre de la aerolínea estadounidense de bajo costo Spirit Airlines, que mantiene vuelos entre Costa Rica y Estados Unidos.
La compañía alista un proceso de liquidación tras fracasar un rescate financiero de $500 millones, según informó The Wall Street Journal.
La situación financiera de la empresa se agravó en los últimos días, luego de no lograr acuerdos con el gobierno estadounidense ni con algunos acreedores. El financiamiento buscaba evitar que la aerolínea se quedara sin liquidez.
El impacto laboral incluye miles de empleos en riesgo, en medio de un proceso que podría llevar al cierre total de operaciones.
El impacto en Costa Rica podría sentirse en rutas clave como San José–Fort Lauderdale, que opera varios días a la semana, y conexiones hacia Orlando. Estas rutas han sido utilizadas por viajeros que buscan opciones de bajo costo hacia Estados Unidos.
El plan de rescate contemplaba una inyección de capital a cambio de participación accionaria mayoritaria. Sin embargo, diferencias dentro del gobierno de Estados Unidos y la oposición de acreedores impidieron concretar el acuerdo, de acuerdo con el medio estadounidense.
La compañía enfrenta además presiones por el aumento en los costos del combustible, una alta carga de deuda y pérdidas acumuladas. Estos factores debilitaron su modelo de negocio basado en tarifas bajas.

El antecedente clave incluye el bloqueo judicial a su fusión con JetBlue en 2024, decisión que limitó las opciones de la empresa para fortalecerse en un mercado más competitivo.
Para los pasajeros en Costa Rica, el eventual cierre implica revisar el estado de sus vuelos y alternativas disponibles con otras aerolíneas.