Lima, 15 sep (EFE).- La empresa peruana Aerocontinente consideró hoy una "represalia" del gobierno de Chile el proceso y pedido de captura presentado en ese país contra los hermanos Fernando y Lupe Zevallos, dueños de la aerolínea.
La justicia chilena abrió el proceso, que también incluye a la abogada de los Zevallos, Elisabeth López, por la presunta presentación de testigos falsos en una causa por presunto lavado de dinero del narcotráfico, informaron fuentes judiciales de ese país.
Un comunicado de prensa de Aerocontinente calificó hoy en Lima de "acción totalmente injusta, arbitraria y equivocada" el inicio del proceso.
Agregó que fueron los miembros del Consejo de Defensa del Estado de Chile quienes trasladaron a los personajes hasta su país en 2002 "con el fin de que realicen acusaciones falaces contra los directivos de la aerolínea, a cambio de sobornos ascendentes a 10.000 dólares".
La nota remarcó que la acusación no tiene "pies ni cabeza" ya que los dueños de Aerocontinente "han demostrado con creces la legalidad de sus actos y activos. El caso debió ser archivado hace bastante tiempo".
La empresa señaló que existe la versión de que la presunta campaña contra Aerocontinente se debe a "una venganza" del gobierno chileno porque la compañía lidera la campaña para evitar la vigencia del Acuerdo Multilateral sobre la Liberalización del Transporte Aéreo Internacional entre Perú y Chile.
"Una prueba de lo anterior es la cancelación de las actividades de Aerocontinente en el país del sur, eliminada del mercado aerocomercial en forma arbitraria y prepotente, lográndose de ese modo que no exista en Chile ninguna empresa peruana de envergadura", acotó.
Los problemas de la aerolínea peruana comenzaron hace dos años cuando la Fiscalía chilena acusó a sus directivos de asociación ilícita para el tráfico de estupefacientes y lavado de dinero de la droga.
La filial chilena de Aerocontinente dejó de operar en el mercado local en julio de 2002, después de que se declarara en quiebra por las presuntas trabas a su trabajo.
Aerocontinente asegura que el daño patrimonial causado a su filial chilena supera los 1.000 millones de dólares, monto por el cual ha iniciado una querella contra el gobierno de ese país. EFE
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