Añade declaraciones Ministerio de Agricultura y Pesca sobre impacto en la flota española
Mercedes Salas
Bruselas, 30 jun (EFE).- La UE y Senegal han fracasado en las negociaciones para impedir que hoy acabe uno de los acuerdos de pesca principales para la flota española, que vive un momento de incertidumbre porque no sabe cuándo podrá faenar en Marruecos y teme que en un mes también tenga que abandonar las aguas de Mauritania.
Los negociadores de la Comisión Europea (CE) y de Senegal intentaron esta semana en Dakar hasta el último momento renovar el acuerdo de pesca que daba posibilidades a 95 barcos españoles, pero hoy rompieron las discusiones, según fuentes comunitarias.
El convenio termina en la media noche de hoy y los navíos comunitarios que pescan en el caladero senegalés, en su mayoría españoles, deberán abandonarlo, lo que significa la ruptura de un pacto con Senegal que comenzó en 1980 y considerado como el segundo más importante para los barcos de la UE.
Según fuentes del Ministerio de Agricultura y Pesca, el fin del acuerdo incidirá poco en la flota española, porque la mayoría de los barcos "faenan ya en países limítrofes".
Un portavoz del Ministerio indicó que del total de 28 barcos españoles que faenaban en el caladero, 27 cuentan con licencia en países como Mauritania, Guinea Bissau o Guinea Conakry y sólo uno deberá abandonar el lugar a partir de las cero horas de mañana.
El último protocolo ofreció durante cuatro años (de julio de 2002 hasta hoy) posibilidades para 50 barcos españoles dedicados a las capturas de atún y 45 a las pesca de especies demersales, entre ellas de altura de crustáceos (gambas o camarón).
Para la flota comunitaria el número de licencias ascendió a 78 barcos, a las que hay se suman las capturas de pescado adicionales de 7.000 toneladas brutas.
Sin embargo, estas posibilidades "estaban infrautilizadas" y en estos momentos solamente había en el caladero un pequeño número de los barcos permitidos, explicó a EFE la portavoz comunitaria de Pesca, Mireille Thom.
Esto también se debe a que el atún es una especie migratoria y a que los barcos que lo capturan van y vuelven al caladero, en diferentes momentos del año.
El fracaso para renovar hoy el acuerdo con el país africano se debe a que dada la escasez de recursos pesqueros, ambas partes estaban dispuestos a reducir las posibilidades de pesca, pero Senegal no quería rebajar sus demandas sobre la compensación económica, según Thom.
En el actual acuerdo, la UE pagó a Senegal 16 millones de euros anuales, 64 millones en cuatro años.
Otros puntos de discrepancia han sido el nivel de capturas desembarcadas en puertos de Senegal o el reclutamiento de trabajadores locales en las embarcaciones.
Una vez que ha concluido el acuerdo "no va a ser fácil reanudar las negociaciones ni poner en marcha un protocolo nuevo, y esto no es cosa de días ni de semanas, por lo que los pescadores no deben hacerse ilusiones", subrayó la portavoz.
Una de las opciones para la flota afectada sería la reubicación en otras aguas.
Sin embargo, en este momento es difícil pensar en nuevos caladeros, porque están en el aire dos importantes acuerdos de pesca en situaciones muy distintas: el pacto con Marruecos, que no ha comenzado aún, y el acuerdo con Mauritania, que podría terminarse de aquí a un mes.
La UE y Marruecos suscribieron en julio de 2005 un acuerdo de pesca de gran importancia política, pero un año después no ha sido ratificado aún por el Gobierno marroquí y aún se desconoce en qué momento entrará en vigor.
Ante ese atraso, la UE ha preparado una declaración para aclarar que no hay una fecha de inicio y evitar malentendidos sobre su comienzo.
El convenio con el país alauí permitirá acceder a las aguas territoriales de Marruecos a 119 barcos, 100 de ellos españoles, y capturar 60.000 toneladas para pesca industrial pelágica (anchoa o caballa), de las que 1.333 toneladas serán para España.
La situación es inversa en el caso de Mauritania, primer acuerdo para la flota de la UE actualmente, que acaba el próximo 31 de julio pero en estos momentos las negociaciones están bloqueadas y aunque ambas partes siguen los contactos, no hay fecha para una nueva reunión.
El protocolo con Mauritania incluye permisos de pesca para 137 buques, de los que 88 son españoles, y 22.000 toneladas de especies demersales (18.000 para españoles).
En el acuerdo firmado en 2001 con Mauritania, la Comisión estuvo influida por el esfuerzo del fracaso en las negociaciones con Marruecos e incrementó su compensación financiera a 430 millones de euros.
Tras el fin del acuerdo con Senegal cabría pensar en si los europeos podrían ser más generosos para intentar que no se termine el convenio con Mauritania, pero desde la Comisión rechazan esta idea.
"La CE ya se está esforzando lo suficiente y no puede dar de cualquier forma el dinero de los contribuyentes; sólo aceptará un acuerdo (con Mauritania) en términos razonables", según la portavoz comunitaria.EFE
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