
Un total de 2.125 personas perderán su empleo temporal este verano, porque la multinacional Del Monte cerrará la producción en tres fincas meloneras.
Además, advirtió que es inminente el cese de la producción en algunas fincas bananeras (las de menor rendimiento).
Las meloneras están ubicadas en Filadelfia (Carrillo, Guanacaste), en Parrita y en Chomes (Puntarenas), lugares donde hay muy pocas fuentes de empleo.
Del Monte mantiene la producción de melones en tres fincas grandes, ubicadas en Liberia, Puntarenas y Abangares.
Las tres plantaciones cerradas producían, en total, 3,3 millones de cajas de 18 kilos por cosecha.
Además del empleo directo, la actividad generaba compra de agroquímicos, contratos de transporte y otros aportes a las economías comunales.
Alfredo Apéstegui, vicepresidente para Centroamérica y México, y Luis Enrique Gómez, director de relaciones corporativas para Centroamérica y Suramérica de Del Monte Fresh Produce, explicaron que varios factores se combinan para obligar a esta medida, pero especialmente el impacto por el bajo precio del dólar.
Apéstegui enfatizó que el costo de producción del melón subió entre un 18% y un 22% como consecuencia de la depreciación del dólar.
A esa actividad también la han afectado plagas y enfermedades en los últimos años.
Del Monte, la mayor empresa agrícola en Costa Rica, también produce en fincas propias y compra a productores independientes banano y piña.
En el país da empleo directo a 8.700 en banano, a 3.900 en piña, a 2.600 en melón, a 110 en el área de productos congelados, a 160 en su operación portuaria, y a 240 en otras áreas, como la fábrica de cajas de cartón y la administrativa.
El eventual cierre de fincas bananeras también liberará personal, pero Murray prefirió no referirse a este aspecto específico.
Tampoco a la eventual fecha en que se tomará una medida definitiva. “Puede ser en un mes, en dos meses o el próximo año”, dijo.
Aparte de una depresión fuerte en los mercados bananeros, el incremento de $1 en el costo de producción de cada caja de 18 kilos es el factor que precipitó el problema.
Según Murray, ese aumento en los costos se atribuye totalmente al comportamiento en el valor del dólar en los últimos 10 meses.
La situación interna se une a un estancamiento en la demanda de banano en EE. UU., donde los mayores consumidores están en la población con más de 55 años.
En Europa, dijo, mercados como Alemania y Holanda también presentan una contracción del consumo, mientras el precio promedio por caja de 18 kilos en ese continente cayó un euro al comparar este año con el pasado.
La posibilidad de exportar banano el mercado tradicional se distorsionó con una medida del Gobierno de Irán, que prohibió el ingreso de algunos productos agrícolas, entre ellos el banano.
Costa Rica no vende a ese mercado, pero la liberación de unas 400.000 cajas por semana saturó la oferta en otros países.