El director adjunto de la OMS, Keiji Fukuda, dijo que, por ejemplo, en Norteamérica se registra una transmisión sostenida del virus, una evolución similar a la que tiene lugar en varias partes de Europa y de Asia central y oriental.
No obstante, recalcó que la situaciones son muy variadas, dependiendo de los países.
Sobre Ucrania, donde el número de casos reportados por las autoridades sanitarias se aproxima al medio millón y el de muertos al centenar, Fukuda dijo que una gripe “puede causar brotes en un gran número de personas”, situación que está dentro de lo previsible.
El representante de la OMS aclaró también que en la gran mayoría de países está circulando mayoritariamente el virus pandémico AH1N1 y, en una proporción muy escasa, el de la gripe estacional.
Sobre las diferencias fundamentales entre esos virus, precisó que el de la gripe AH1N1 siguió propagándose en Norteamérica durante el verano, un hecho inusual con la gripe estacional.
Además, muchos casos graves y decesos corresponden a personas menores de 65 años, pero dentro de los grupos de riesgo: personas con enfermedades crónicas y mujeres embarazadas. Sin embargo, Fukuda subrayó que se han detectado complicaciones serias incluso “en personas saludables”.