Los analgésicos son Celebrex, Bextra y Vioxx. Este último fármaco, de Merck Sharp Dohme, fue retirado del mercado el año pasado.
"Esos analgésicos, utilizados para la artritis, representan un peligro cardíaco, pero debería permitirse su disponibilidad a quienes los necesiten", señaló la comisión, cuyas recomendaciones son generalmente acatadas por la FDA.
Un estudio publicado esta semana por la revista Archives of Internal Medicine señaló que los inhibidores COX-2 aumentan la presión sanguínea.
El trabajo afirma que esa conexión explicaría su estrecha relación con los ataques al corazón que estudios anteriores atribuyeron a esos medicamentos, específicamente, Vioxx.
Los miembros de la comisión asesora decidieron sugerir el retorno de Vioxx al mercado por 17 votos a favor y 15 en contra. En la votación también ganó la tesis de mantener a los medicamentos de Pfizer, Celebrex y Bextra en el mercado.
El comité recomendó exigir etiquetas de advertencia sobre los riesgos señalados en los estudios.