El País Internacional
Barcelona. La promesa de más salud y longevidad creada en las últimas décadas por los suplementos antioxidantes se ha desvanecido.
Si se guiaran por las pruebas científicas y no por los cantos de sirena de la publicidad, millones de personas que toman estos complementos dietéticos en Europa y Estados Unidos (10-20% de la población) para prevenir el cáncer y otras enfermedades crónicas deberían dejar de hacerlo.
Ya se sospechaba que tomar vitamina A, vitamina E, betacaroteno y otros antioxidantes, juntos o por separado, no tenía ningún efecto positivo apreciable sobre la salud, pero al menos se presumía que no era perjudicial.
Sin embargo, un estudio publicado en la última edición del Journal of the American Medical Association (JAMA) alertó que el consumo de betacaroteno y las vitaminas A y E se asocia con incrementos de la mortalidad del 7%, 16% y 4%, respectivamente, mientras que la vitamina C y el selenio no parecen elevar el riesgo de muerte.
“El selenio podría disminuir este riesgo, pero aún los datos no son definitivos”, dicen los científicos.
A esta conclusión se llegó mediante la revisión sistemática y el análisis estadístico global de un gran número de ensayos clínicos que han estudiado los efectos sobre la salud de los principales antioxidantes: betacaroteno, vitaminas A, E y C, y selenio.
El veredicto obtenido se apoya en resultados de 68 ensayos clínicos con 232.606 participantes. Tras el nuevo análisis fue que los expertos cuestionaron la eficacia preventiva y la seguridad de estos suplementos vitamínicos.
“Nuestros resultados van más allá de las revisiones y guías anteriores, sugiriendo que los suplementos antioxidantes podrían no ser beneficiosos”, dijo Goran Bjelakovic, científico de la Facultad de medicina de Nis, en Serbia.
Contexto. El gran negocio de los suplementos vitamínicos ha impulsado la realización de infinidad de estudios sobre sus posibles efectos beneficiosos en el envejecimiento, el cáncer, las enfermedades cardiovasculares, el Alzheimer y otras muchas dolencias crónicas.
Se han hecho investigaciones buenas, regulares y malas, y sus conclusiones han sido discordantes como para no saber a ciencia cierta si los suplementos antioxidantes eran beneficiosos o nocivos para la salud. La publicidad se quedó reiteradamente con los resultados más positivos.
En 2006, un informe de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos dijeron que pruebas para demostrar los beneficios por el uso de multivitaminas y suplementos minerales para prevenir cáncer y enfermedades crónicas resultan insuficientes.