
Montevideo y Buenos Aires. AFP. Uruguay pasó a ser ayer el primer país libre de humo de tabaco de América Latina y el quinto de todo el mundo, luego de naciones como Irlanda y España.
Una drástica ley antitabaco entró a regir ayer y, de inmediato, las aceras y vías públicas de sus ciudades se llenaron de fumadores.
La normativa prohíbe fumar en todo ambiente cerrado público o privado, a excepción de las casas.
De esa forma, los dueños de restaurantes, bares y discotecas están llamados a prohibir los cigarrillos.
Unos 230 inspectores realizan desde ayer controles en diversos locales de la capital del país, Montevideo, para verificar el cumplimiento de la norma.
Buenos Aires, en Argentina, también se unió ayer a la lucha contra el tabaco, aunque con una normativa mucho más permisiva.
En esa ciudad está prohibido fumar en los edificios e instituciones públicas.
Por el momento, el cumplimiento será obligatorio en todas las dependencias públicas de la ciudad, aunque el cronograma de la ley establece que la medida se extienda a los lugares privados de acceso público, como bares y restaurantes.
Argentina y Uruguay ratificaron un acuerdo marco para el control del tabaco con la Organización Mundial de la Salud.
Con la norma se procura frenar las enfermedades y muertes ligadas al consumo de cigarrillos, como el mortal cáncer de pulmón.
En la Asamblea Legislativa costarricense está pendiente de análisis un proyecto similar, que haría más estrictas las normas sobre espacios libres de tabaco.