Primero fueron las pulseras creadas por la fundación del ciclista estadounidense Lance Armstrong las que cientos de hombres, mujeres y niños del mundo comenzaron a lucir para ayudar a los pacientes con cáncer o, bien, para estar a la moda.
Ahora el turno corresponde a las pulseras que la Asociación de Lucha contra el Cáncer Infantil (ALCCI) vende con la finalidad de recaudar fondos para sufragar los gastos en medicamentos, atención profesional y algunos sueños de los pacientes oncológicos del Hospital Nacional de Niños.
Las pulseras de plástico fueron fabricadas en China, vienen con los colores de la bandera de Costa Rica y traen grabada la leyenda "Juntos por la vida".
Según Jeannette Argüello, presidenta de ALCCI, cada una cuesta ¢1.000 y pueden adquirirse en los diferentes restaurantes Burger King con la compra de un combo. Dicha empresa se comprometió a donar un 10% adicional a la asociación, por cada pulserita que adquieran los costarricenses.
"Si quieren ayudar a los niños con cáncer como yo, les pido que compren este brazalete y que le digan a muchas otras personas para que hagan lo mismo", comentó la niña Daniela Solano Salazar, quien sufre de linfoma de Hodgkin (en el sistema linfático).
Tanto ella como otros menores se han visto beneficiados con las acciones de ALCCI.
Esta organización, integrada por voluntarios, trabaja desde hace 25 años a favor de los niños con cáncer del país. Desde 1993 mantiene abierto un albergue que ofrece comodidad a los menores que residen en áreas rurales y necesitan trasladarse a San José para recibir tratamiento.