
Los vibrantes plumajes de guacamayos amazónicos, utilizados en ornamentos funerarios en la costa peruana prehispánica, viajaron cientos de kilómetros a través de los Andes mucho antes del surgimiento del Imperio Inca. Un estudio publicado en Nature Communications reconstruyó ese trayecto mediante ADN antiguo, análisis isotópico y modelado espacial, lo que revela la existencia de redes comerciales complejas entre la Amazonia y los Andes durante el periodo preincaico.
La investigación analizó plumas recuperadas en una tumba intacta de élite en Pachacamac, un importante centro religioso de la costa central del Perú vinculado a la cultura Ychsma, que floreció entre aproximadamente 1000 y 1470 d. C. Los arqueólogos hallaron 34 fardos funerarios, cinco de ellos adornados con grandes conjuntos de plumas brillantes colocadas en estructuras que imitaban la apariencia ceremonial del difunto.
Para determinar el origen de las plumas, el equipo extrajo ADN mitocondrial de fragmentos de plumas antiguas mediante técnicas de secuenciación diseñadas para material arqueológico degradado. El análisis identificó cuatro especies de loros amazónicos: el guacamayo escarlata (Ara macao), el guacamayo rojo-verde (Ara chloropterus), el guacamayo azul-amarillo (Ara ararauna) y el loro amazónico harinoso (Amazona farinosa).
Los resultados genéticos muestran una alta diversidad genética, característica de poblaciones silvestres. Según el estudio, ese patrón contrasta con lo observado en colonias de cría en cautiverio documentadas en otras regiones de América prehispánica, donde la diversidad genética suele ser baja. Esta evidencia indica que las aves no procedían de programas de reproducción local, sino de poblaciones salvajes amazónicas.
Los investigadores complementaron el análisis genético con isótopos estables de carbono y nitrógeno. Estas mediciones permiten reconstruir la dieta de los animales. Los valores obtenidos reflejan una alimentación rica en plantas C4 típicas de la costa árida peruana. De acuerdo con el estudio, esto indica que las aves consumieron alimentos en la costa, lo que sugiere que fueron transportadas vivas a través de los Andes y mantenidas en el litoral antes de utilizar sus plumas en los ornamentos funerarios.
Para reconstruir las rutas de intercambio, el equipo desarrolló modelos de distribución de especies y resistencia del paisaje. Estos modelos integran datos ecológicos y geográficos para identificar corredores plausibles entre la Amazonia y la costa. Los resultados señalan pasos específicos en los Andes que habrían facilitado el traslado de las aves desde las selvas orientales hasta Pachacamac.
La investigación propone que la cultura Ychsma gestionó este intercambio a través de intermediarios y rutas establecidas, lo que implicaba transportar aves tropicales vivas a través de una de las cadenas montañosas más difíciles del planeta.
Según los autores, este hallazgo cuestiona la idea de que las sociedades andinas previas al dominio inca estuvieran aisladas o limitadas a redes regionales. En su lugar, el estudio documenta conexiones económicas y culturales de larga distancia entre la Amazonia y los Andes antes del surgimiento del Imperio Inca.
Además de aportar evidencia directa sobre el origen de las plumas, la investigación propone un enfoque interdisciplinario que combina genética, geoquímica y modelado computacional para rastrear el movimiento de bienes exóticos en el pasado.