Cerca de 8,7 millones de personas enferman al año por tuberculosis, según el último informe de la la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El 80% de los nuevos casos se concentra en 22 países en los continentes de Asia y África.
Actualmente, se detecta casi un 60% de los casos en el mundo de tuberculosis y la gran mayoría de ellos se cura.
Sin embargo, uno de los mayores problemas es que hay cepas nuevas de tuberculosis que no reaccionan a los tratamientos existentes. Estas cepas muy resistentes se detectaron en países africanos.
La OMS pide a todas las naciones una estricta vigilancia y cuidar que quienes inician los tratamientos con antibióticos completen sus terapias.
El abuso y el mal uso de los antibióticos genera nuevas cepas resistentes a estas drogas, lo cual ocurre con la tuberculosis.
Este mal es una infección causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis .
Los síntomas más frecuentes son fiebre y sudoración, tos persistente con flemas, dificultad para respirar, pérdida inexplicable de peso, cansancio, y pérdida del apetito.
La enfermedad se contagia después de la exposición repetida y prolongada a la tos de una persona con tuberculosis.
Su terapia incluye de 3 a 4 antibióticos administrados durante un mínimo de 6 a 9 meses.
Sin embargo, el paciente con una cepa multirresistente requiere una terapia más prolongada, de 18 meses a dos años, con una mezcla de cuatro a seis medicamentos.
En Costa Rica se registraron 512 casos nuevos de tuberculosis en el 2006.