
Limón. Hace poco más de un año, una tortuga carey llegó al centro de rehabilitación con tres aletas menos. Fue atacada por un tiburón en aguas abiertas.
De acuerdo con Rándall Villalta, un odontólogo se ofreció a confeccionarle las tres prótesis que requiere para moverse mejor.
“Estas tienen un costo de unos ¢140.000. El doctor regalará la mano de obra, pero no tenemos el dinero suficiente para hacerlas”, dijo.
De acuerdo con el administrador del centro, el animal requiere pronto contar con las aletas artificiales, ya que enfrenta problemas de deformación por su forma de moverse al nadar.
“Ahora la tortuga solo nada en círculos y esto no es bueno porque lo natural es que se desplace hacia adelante”, expresó Villalta.
Esta tortuga es una de las que genera mayores egresos al centro, ya que solo en alimentación consume unos ¢45.000 mensuales.
“Por sus características come muchos mariscos, como camarones. Esperamos poder dotarla de sus aletas”, manifestó Villalta.