Cuatro estudiantes de la carrera de Diseño Industrial del Instituto Tecnológico de Costa Rica obtuvieron el segundo lugar en el Congreso de Emprendedores 2005, realizado en el Salvador, por la invención de un dispositivo para que personas con discapacidad motora puedan abotonarse la ropa sin ayuda de terceros.
Este accesorio se llama "ergosnap" y consiste en un gancho flexible de acero inoxidable que se introduce en el ojal de una prenda de vestir para sujetar el botón y abrocharlo, explicaron sus creadores Marta González, María Lourdes Solís, Alfonso Herrera e Isabel Zamora.
"La idea del "ergosnap" es que no se vea como una medicina, sino como un accesorio que permitiría a las personas con dificultad motora tener un poco de independencia a la hora de vestirse", explicó Marta González.
"Este producto no se limita a ser un objeto relacionado con la salud, sino que se relaciona con la vestimenta y la moda", agregó Herrera.
Por su parte, María Lourdes Solís recalcó que con el "ergosnap" se pretende contribuir a mejorar la autoestima de los usuarios.
De forma. El "ergosnap" cuenta con cinco componentes: el mango, el alambre, la superficie antideslizante, el etiquetado y el empaque. Todos los elementos fueron invención de estos jóvenes ticos.
"Por ahora el cuerpo del 'ergosnap' es de plástico inyectado; sin embargo, queremos sustituirlo por un material elastómero, que sea más manejable para los usuarios", dijo González.
El alambre de este accesorio es flexible, para que sea empleado en cualquier tamaño de ojal.
A futuro. En Costa Rica hay alrededor de 76.000 personas que podrían beneficiarse con el "ergosnap". Entre ellas, adultos mayores con problemas osteomusculares o personas que padecen enfermedades reumáticas o artritis. Asimismo, podría beneficiar a funcionarios de textileras que abotonan cientos de camisas diariamente.
"Pretendemos abarcar un 5% de este mercado para luego expandirnos en Latinoamérica, donde no hay oferta de este tipo de productos", señaló Zamora.
El precio de venta del "ergosnap" es de $10,50 (alrededor de ¢5.200 por unidad).
Sus creadores esperan comenzar la comercialización del producto a mediano plazo por medio de las principales farmacias del país, supermercados y tiendas especializadas en ropa.
Los jóvenes pretenden también asistir a exposiciones en el exterior, como la Feria Internacional de Emprendedores en México, que se realizará en el 2006.