La Exposición universal de Aichi, Japón, concluyó el domingo con buenos resultados tras haber registrado en seis meses un 50% más de visitantes de lo previsto y un beneficio que supera los $90 millones.
La feria se inició el pasado 25 de marzo y culminó el domingo con una ceremonia luminosa y colorida, cuando se ondearon las banderas de los 121 países participantes.
Pese a que el público debió soportar filas espera de hasta 34.500 personas para acceder a los pabellones en los últimos días, más de 70% del público que asistió durante este año se declaró absolutamente satisfecho en una encuesta realizada por los organizadores.
Con base en el tema "la sabiduría de la naturaleza", la Exposición de Aichi logró propiciar la reflexión sobre la riqueza natural del mundo y cómo las nuevas tecnologías podrían contribuir a curar y proteger nuestro ambiente.
Lo mejor. Japón, país anfitrión, impresionó a todos con sus robots humanoides que danzan, tocan música y guiaban a los visitantes.
El otro gran éxito fue un mamut de 18.000 años, que fue hallado en un glacial siberiano. Fue exhibido en un gigantesco congelador a vista de los miles de curiosos.
"La exposición universal logró mostrar al mundo la energía de Asia. El hecho de que las dos primeras exposiciones del siglo XXI se lleven a cabo aquí no fue azar. Asia se ha convertido en fuerza motriz de la economía mundial", dijo Wu Jianmin, presidente de la Oficina Internacional de Exposiciones.
Sus promotores aseguran que el éxito de Aichi significó un punto nuevo en la historia gracias a su enfoque ecologista, por lo que pretenden que esta línea se retome en Zaragoza 2008 y Shangai 2010.