Científicos del Instituto Tecnológico de Costa Rica están aplicando la técnica conocida como TAC -tomografía axial computarizada- en unos pacientes muy peculiares y firmes: fragmentos de madera melina.
En las personas el TAC se utiliza para diagnosticar males cerebrales o la presencia de un tumor en alguna parte del cuerpo. Pero en el caso de la madera, el proceso identifica -mediante imágenes digitales- las concentraciones de agua presentes en la melina.
La humedad en esta madera es uno de los problemas más graves de esa industria en el país, pues la presencia excesiva de agua afecta la calidad y resistencia de los productos que se fabrican con ella.
Para el consumo interno el porcentaje de agua no puede superar el 12%; la humedad máxima para la exportación de esta madera es entre el 6% y el 8%.
"Las piezas de madera son monitoreadas por medio de este equipo médico en la búsqueda por entender cuánta agua se encuentra entre sus fibras y el por qué varía tanto de una pieza a otra", explicó Freddy Muñoz.
El TAC permite un análisis preciso sobre cuánta humedad tiene la pieza y dónde se encuentra. Además, este método certifica que el segmento de madera no supera el patrón de entre 0,45 y 0,5 gramos por centímetro cúbico de agua, considerado como el óptimo.
"Con este método se podría automatizar el proceso que generalmente se hace en el país con ayuda de un medidor de humedad manual", agregó Muñoz.
"Aún queda por solucionarse el asunto del precio, puesto que el equipo para realizar un TAC cuesta unos $18.000. Pero ya hay empresas interesadas", dijo.
Incómoda humedad. Los investigadores Róger Moya y Freddy Muñoz son quienes lideran la investigación, en dos vías. Por un lado, estos ingenieros teorizan sobre la composición anatómica de la madera y la posibilidad de que su excesiva humedad responda a la presencia de una bacteria, aún sin identificar.
Por otra parte, los experimentos con el TAC buscan dar soluciones a los productores de madera para establecer procesos de secado rápidos y efectivos.
Actualmente, en el país el proceso de secado se realiza en cámaras que se calientan entre 60 y 90 grados centígrados y extraen esa humedad pero que no logran un resultado homogéneo.
De un total de 54.000 hectáreas de plantaciones forestales, en Costa Rica se cultivan 24.000 hectáreas de melina: un 54%.