Se trata de Sun Danyong, un profesional de 25 años que se venía desempeñando en el departamento de logística de esta fábrica, quien se arrojó del piso 12 de un edificio luego de haber sido acusado de la pérdida de un prototipo del próximo iPhone, el teléfono inteligente de Apple.
Danyong era el responsable de enviar a Apple (en California) 16 prototipos del nuevo iPhone, pero el 13 de julio reportó la pérdida de uno de los equipos.
Amigos del trabajador señalaron que, aunque él negó su participación en el presunto robo del iPhone extraviado, guardias de seguridad de la compañía no sólo registraron su apartamento, sino que aprehendieron al empleado y lo golpearon.
Tres días después, Danyong se suicidó.
Los medios de comunicación en China han develado la fuerte presión que enfrentan a diario los empleados de las fábricas de ese país para mantener en secreto los equipos electrónicos que producen para empresas como Apple.
Apple les pidió a sus proveedores tratar con dignidad a sus empleados.