
Washington. DPA. La sonda Stardust de la agencia espacial estadounidense NASA aterrizó ayer con éxito trayendo muestras de polvo de cometa a la Tierra, algo que ocurre por primera vez en la historia aeroespacial.
En un aterrizaje ejemplar, la cápsula de 43 kilos se iluminó como una bola de fuego en el cielo nocturno, antes de tocar tierra en el estado de Utah, Estados Unidos.
La sonda Stardust partió el 7 de febrero de 1999 desde el centro espacial de Cabo Cañaveral en Florida. A comienzos de 2004, pasó a 240 kilómetros del cometa Wild 2 -de un tamaño de cinco por diez kilómetros- recolectando pruebas de su polvo y su nube gaseosa.
Según la NASA, esas partículas contienen los elementos fundamentales de los que hace 4.500 millones de años surgió el sistema solar, incluyendo la Tierra.
En su viaje, la sonda recorrió 4.600 millones de kilómetros. Además del polvo del cometa, Stardust recolectó partículas que han llegado desde otras galaxias a nuestro sistema solar.
El director de la central de la NASA en Pasadena, California, Charles Elachi, habló de un gran éxito y de la segunda edad dorada de la investigación planetaria.
Veloz. Al entrar a la atmósfera a una velocidad hasta de 46.440 kilómetros por hora, Stardust se convirtió además en el objeto más rápido de la historia en retornar a la Tierra, según la NASA. El descenso de 15 minutos de la sonda fue frenado con paracaídas.
El aterrizaje fue emocionante también porque un equipo de helicópteros tuvo que buscar con infrarrojos durante tres cuartos de hora a la cápsula hasta encontrarla, en el área de 3.100 kilómetros cuadrados en la que había caído dentro de la base militar de Dugway.
"La sonda rebotó tres veces hasta aterrizar de lado", dijo la NASA.
Bajo análisis. Tras ser examinada en una habitación aislada, la apreciada carga de Stardust será enviada al laboratorio de la agencia de la NASA, en Houston.
Un ejército de voluntarios participará en el análisis del material. Para ello, contará con un microscopio virtual en Internet para examinar unos 1,5 millones de fotos, señalaron fuentes de la Universidad de Berkeley, en California.
Cada imagen muestra una superficie del tamaño aproximado de un grano de sal en la que los voluntarios buscarán las partículas del cometa, que fueron recogidas con ayuda de un aparato del tamaño de una raqueta de tenis.
Los científicos esperan que, con la información que aporte esta misión, se logre mayor claridad sobre el origen de la galaxia, el sistema solar y sobre cómo se desarrollaron los océanos y la atmósfera en la Tierra.