
Washington (DPA). Mercurio, el planeta más cercano al Sol, sorprendió a los astrónomos debido a su inesperada actividad volcánica, que se constató tras la llegada de la primera sonda desde hace más de 30 años.
Las imágenes de la sonda "Messenger" muestran volcanes, enormes flujos de lava y pruebas de la existencia de una reserva gigantesca de magma bajo la superficie del planeta más pequeño del Sistema Solar, según escriben los científicos involucrados en la revista "Science" de este viernes.
La sonda "Messenger", de la NASA, registró al sobrevolar Mercurio en enero además casi la mitad del hemisferio hasta ahora desconocido del planeta. Los astrónomos se preguntan a qué se puede deber la inusitada falta de hierro en la superficie.
De anteriores observaciones, los expertos dedujeron que un 60 por ciento de la masa de Mercurio se debe a un núcleo rico en hierro, que tiene más del doble que cualquier otro planeta de nuestro sistema. Pero pese a ello, el metal sólo está presente en un 6 por ciento como máximo en la superficie.
"Messenger" halló además una gran cantidad de rocas de color oscuro que parecen de origen volcánico. Por ejemplo el cráter Cuenca Caloris, de un millón de metros cuadrados (unas dos veces España), está lleno de esas rocas. Pero al contrario de lo que se podría esperar, esas formaciones tienen poco hierro, según las mediciones. Por eso los científicos analizan qué podrían ser esas rocas extrañas.
Mercurio tiene un diámetro de 4.876 kilómetros y tarda 88 días en girar en torno al Sol. La última sonda que había visitado el planeta antes de ahora fue "Mariner 10", en 1975. "Messenger" volverá a pasar dos veces por Mercurio, el 6 de octubre de 2008 y el 29 de septiembre de 2009, y el 18 de marzo de 2011 entrará en una órbita alrededor del planeta.