
El Ministerio de Salud de Costa Rica detectó diez cantones que presentan una incidencia de enfermedad diarreica aguda (EDA) significativamente más alta que el promedio del país. Los datos del Boletín Epidemiológico N° 12 de 2026 confirman que estas localidades tienen niveles elevados de la enfermedad.
Las autoridades sanitarias vigilan con especial atención a cantones como San Rafael, Flores, Puntarenas, Orotina y Esparza. La lista de zonas con alta incidencia también incluye a Vázquez de Coronado, Santa Cruz, Alajuelita, Naranjo y Mora.
Hasta la semana epidemiológica 11 de este año, el reporte registró 97.362 casos acumulados de EDA en todo el territorio nacional. Durante esa última semana, los servicios de salud notificaron 8.766 nuevos pacientes con este padecimiento.
Las regiones rectoras del Ministerio de Salud que concentran el mayor volumen de enfermos son Pacífico Central, Central Sur, Central Norte y Chorotega. Estas áreas aportan una proporción relevante de la carga acumulada de la enfermedad.
El comportamiento de la enfermedad muestra un patrón bimodal según la edad de los afectados. El boletín expone que hay tasas elevadas en menores de cinco años.
Específicamente, el texto señala que los niños de 1 a 4 años alcanzan una tasa de 3.042 por cada 100.000 habitantes. En el caso de los menores de un año, la tasa es de 3.389 por cada 100.000 personas.
Salud también detectó una carga importante en adultos jóvenes de entre 20 y 39 años. El grupo de 20 a 24 años registra el valor más alto en este rango poblacional con una tasa de 3.241 por cada 100.000 habitantes.
El boletín asocia este fenómeno en jóvenes con factores como la movilidad, la exposición ocupacional y el consumo de alimentos fuera del hogar. Posterior a los 40 años, las estadísticas muestran una disminución progresiva en las tasas de contagio.
El Ministerio de Salud enfatiza en el cumplimiento del protocolo de lavado de manos con agua y jabón. Además, insta a la población a realizar una correcta cocción de productos y una manipulación segura de la comida para contener la transmisión.
