23 septiembre, 2008
 De acuerdo con lo afirmado por los expertos, el estudio busca ayudar a las madres en situaciones tales como la depresión posparto, sin importar que hayan tenido un parto vaginal o una cesárea. | ARCHIVO
De acuerdo con lo afirmado por los expertos, el estudio busca ayudar a las madres en situaciones tales como la depresión posparto, sin importar que hayan tenido un parto vaginal o una cesárea. | ARCHIVO

El parto natural puede ayudar a una madre a tener un vínculo más fuerte con su bebé recién nacido, ya que esta experiencia estimula un área del cerebro asociada con las emociones y la empatía.

Así lo sugiere un estudio realizado por expertos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale, en Estados Unidos.

Ellos reclutaron a 12 madres que recién habían dado a luz. Algunas de estas mujeres tuvieron un parto vaginal, mientras que a otras se les practicó una cesárea.

En la investigación, las participantes fueron sometidas a una resonancia magnética –examen que permite escanear el cerebro y obtener imágenes que reflejan su actividad– para medir la reacción de estas ante los hijos.

La actividad cerebral fue estudiada mientras cada mujer escuchaba una grabación del llanto de su bebé en el momento del cambio de pañal.

Además, los investigadores las entrevistaron para valorar su humor, pensamientos y relación con los niños; ninguna de ellas mostró señales de sufrir depresión.

Hallazgos. Los expertos encontraron que la actividad cerebral en áreas como la región cortical –reguladora de las emociones y la empatía– era mayor en las mujeres que tuvieron un parto vaginal, en comparación con aquellas que experimentaron una cesárea.

Los autores señalaron en el estudio, publicado en la revista Journal of Child Psychology and Psychiatry , que el aumento de la actividad cerebral en las madres que dieron a luz de manera natural también fue mayor en las estructuras más profundas de este órgano.

Estas estructuras están asociadas a la motivación y los pensamientos y comportamientos habituales en un individuo.

“El cerebro de la madre se ve modificado por el parto vaginal y por factores neurohormonales como la oxitocina. Esta es una hormona ligada a las conexiones emocionales y los sentimientos de amor”, señaló James Swain, quien dirigió el trabajo, en un comunicado de la Universidad de Yale.

“Los resultados generan muchas preguntas y pueden ayudar a las madres embarazadas a considerar sus opciones”, destacó.

El experto indicó que hay buenas razones para practicar una cesárea y “no queremos que se piense que las madres que optan por esta alternativa tendrán problemas en un futuro”.

Por el contrario, “esperamos poder identificar y ayudar a las nuevas mamás en los problemas mentales del posparto, cualquiera que sea la causa”, concluyó.