Salud

Científicos advierten: Variante ómicron podría desplazar a delta

Informe de OMS indica que nueva variante registra dominio no solo en zonas donde delta estaba baja, sino incluso en las que se imponía

Cuando surgió la variante delta del SARS-CoV-2 (virus causante de la covid-19) presentó entre sus características una mayor transmisibilidad, la que le permitió en cuestión de pocos meses, desplazar a todas las demás. Incluso, variantes que habían demostrado ser más contagiosas, como alfa, quedaron reducidas a casos más aislados.

No se vislumbraba ninguna otra variante que fuera a hacerle competencia a delta... hasta que llegó ómicron, ya detectada en 63 países de todos los continentes. Al inicio, los científicos se mostraban escépticos y atribuían su rápido desplazamiento en Sudáfrica a que en esa nación delta estaba presente solo de forma muy marginal.

No obstante, un reporte difundido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) este domingo señaló que esta misma situación se ve en sitios donde delta era mayoritaria, como el Reino Unido lo que da evidencia de un potencial mayor de diseminación.

“Aún es incierto si el rápido crecimiento de ómicron en países con altos niveles de inmunidad se debe a mayor transmisibilidad, a evasión inmune (menos eficacia de vacunas o mayor riesgo de reinfección) o a una combinación de ambas. Sin embargo, con la información disponible hasta el momento, ómicron podría desplazar a delta en los sitios donde hay transmisión comunitaria”, cita el documento.

Las autoridades de salud recuerdan que en este momento la variante delta sigue siendo predominante en el planeta y que si ómicron llegara a desplazarla, tomará algún tiempo todavía no determinado.

Para los especialistas, hay tres preguntas que deben responderse para conocer mejor el impacto de esta nueva variante de preocupación (VOC, por sus siglas en inglés). Con base en eso se tomarán decisiones en términos de salud pública y de impacto a la enfermedad. Los científicos recuerdan que los datos hasta el momento siguen siendo preliminares y que en las próximas semanas se irá dibujando mejor el panorama.

  1. ¿Cuán transmisible es?
  2. ¿Cuánto podrán las vacunas o la infección natural previa proteger contra el contagio, la transmisión, las complicaciones y la muerte?
  3. ¿Cuán virulenta (capaz de producir síntomas más graves o agresivos) es en comparación con otras variantes?

Hay dos aspectos que inclinan a los científicos a pensar en que la transmisión de ómicron puede ser más eficiente que la de VOC predecesoras. Por un lado, muestra mutaciones que ya se habían relacionado anteriormente con una facilidad mayor para transmitirse. Estas mutaciones están en la proteína espícula o espiga (también llamada spike o S, en inglés), que es vital por ser la “puerta de entrada” del virus a las células humanas.

La otra razón es el aumento de casos que se ha visto en los países con más ómicron. Según la OMS, en Sudáfrica, país que dio la alerta de su detección, los casos han aumentado cinco veces desde su reporte, a finales de noviembre. Con base en lo visto se señala que si no se toman medidas para contenerla, la tasa de contagio de esta variante sería de 3,06, es decir que 100 personas con el virus infectarían a 306. La variante original tiene una tasa de alrededor de entre 1,5 y 2.

Estudios preliminares de modelación indican que la velocidad de contagio podría ser entre 1,4 y 3,1 veces mayor que la de delta.

Otros países cercanos han tenido también un aumento abrupto. Entre estos Esuatini (antes Suazilandia), donde entre el 29 de noviembre y el 5 de diciembre se incrementó en 20 veces, al pasar de 42 casos a 830 y Zimbabue, cuyo aumento fue de 14,6 veces, al pasar de 48 a 375 casos. Estas subidas también se vieron en Mozambique, con 13,1 veces más, al pasar de 27 a 353 pacientes; en Namibia, donde pasó de 48 infectados a 375 (7,8 veces más) y Lesoto, que al pasar de 26 a 83 casos reportados registró un incremento 3,2 veces mayor.

“Los causantes de estos aumentos se mantienen sin confirmar. Algunos de estos países están reportando casos de ómicron, así que es posible que su diseminación, combinada con una mayor política de testeo incentivada al declararla como VOC, jueguen un rol”, señala el reporte.

La evidencia preliminar sugiere una reducción en la eficacia de la vacuna contra infección y contra transmisión, no así para enfermedad grave y muerte. Por otra parte, datos iniciales sugieren que hay mayor riesgo de reinfección y que el virus logra burlar los anticuerpos generados por un contagio anterior.

Sin embargo, la recomendación de la OMS es continuar con las campañas de vacunación lo más agresivamente posible, especialmente en esas personas que tienen mayor riesgo de agravarse y de morir.

La información hasta el momento es que los síntomas son más leves que los vistos con otras variantes. Por ahora, solo en Reino Unido se ha reportado “al menos una muerte” de una persona por ómicron; la confirmación se dio la mañana de este lunes.

No obstante, los científicos piden cautela, porque esto podría cambiar conforme pase el tiempo y se recaben más datos.

Sudáfrica reportó un incremento del 82% de hospitalizaciones entre el 28 de noviembre y el 4 de diciembre, pero no se sabe cuántos de ellas corresponden a ómicron y cuántos a otras variantes.

Además, como el virus está circulando en comunidades donde ya había inmunidad previa, se desconoce si esos síntomas leves se deben a que efectivamente es una variante que produce síntomas más leves o si más bien es efecto de la protección que tiene el organismo contra el virus.

Para Tedros Adhanom Ghebreyesus, director de la OMS, hay dos niveles de acción: los que pueden dar los países y sus sistemas de salud, y los que pueden dar los ciudadanos. El primero debe guiar al segundo, pero ambos son imprescindibles.

Los gobiernos deben revisar y reevaluar sus planes nacionales, acelerar las coberturas de vacunas en poblaciones vulnerables e intensificar los niveles para mantener baja la transmisión. Además, implementar más vigilancia genómica para detectar variantes, y mejorar las campañas de detección.

A nivel de personas, la forma de transmisión no ha cambiado, por lo tanto, la forma de cuidarnos sigue siendo la misma.

Vacúnese y complete su esquema. Si es candidato a refuerzo, aplíqueselo cuando tenga la oportunidad. Si no se ha inoculado, hágalo. Y recuerde: “las vacunas que tenemos son increíblemente efectivas para prevenir las hospitalizaciones, la necesidad de cuidados intensivos y las muertes, pero las vacunas por sí solas son insuficientes para acabar con la pandemia. Tenemos las otras herramientas, y debemos usarlas”, expresó Maria Van Kerkhove, jefa técnica de covid-19 de la OMS.

Prefiera sitios abiertos y bien ventilados. Abra puertas y ventanas. Evite en la medida de lo posible espacios pequeños, cerrados y con poca ventilación, si no puede evitarlos, permanezca el menor tiempo posible ahí.

Use la mascarilla. Asegúrese de que está bien colocada, que cubra nariz, boca y mentón. Que no deje espacios ni se mueva libremente.

Lávese las manos rigurosamente y séquelas bien. El alcohol en gel es un plan B para cuando no hay agua y jabón disponibles.

Irene Rodríguez

Irene Rodríguez

Periodista en la sección El País. Máster en Salud Pública con Énfasis en Gerencia de la Salud en la Universidad de Costa Rica. Ganó el Premio Nacional de Periodismo Científico del Conicit 2013-2014, el premio Health Systems Global 2018 y la mención honorífica al Premio Nacional de Periodismo de Ciencia, Tecnología e Innovación 2017-2018.

En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.