
Comenzar con el tratamiento antirretroviral lo más temprano posible tras un contagio de VIH, podría reducir casi por completo la posibilidad de que ese portador le transmita el mal por la vía sexual a otra persona.
Estos son los resultados de un estudio presentado ayer por el Instituto de Salud Global y Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Carolina del Norte.
El estudio demostró que los hombres y mujeres infectados con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH-sida) que se sometían en forma precoz a antirretrovirales, redujeron en un 96% el riesgo de infectar a su pareja.
Esta conclusión sugiere replantear internacionalmente el momento del inicio del tratamiento contra este mal, para evitar más contagios.
Actualmente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda aplicarlo solo a personas con cierta cantidad de virus en la sangre: más de 550 copias del virus por cada milímetro cúbico de fluido sanguíneo. Esta es una carga viral que normalmente se detecta solo en un estadio avanzado del mal y no en etapas iniciales.
En Costa Rica, la norma es comenzar a aplicar el tratamiento solo a pacientes que tengan unas 350 copias por milímetro de sangre, explicó Gloria Elena Terwes, encargada de VIH de la CCSS.
“Aclaro, esto depende de cómo se está sintiendo el paciente; es decir, hay excepciones y cada caso es valorado por separado”, dijo.
“Este estudio clínico demuestra que tratar a los seropositivos con antirretrovirales lo más pronto posible puede tener un impacto importante para reducir la transmisión del VIH”, dijo Anthony Fauci, uno de los investigadores.
La jerarca agregó que lo más importante sigue siendo prevenir el virus, por lo que hay que seguir recomendaciones como tener una sola pareja sexual, usar el preservativo y hacerse regularmente la prueba del VIH.