
Consumir alcohol en exceso durante el embarazo triplica el riesgo de abortos espontáneos, y, si el niño nace, es más probable que tenga malformaciones.
Así lo señala un reporte publicado este fin de semana por la Organización Mundial de la Salud.
“El alcohol puede conducir a una variedad de discapacidades conocidas como ‘trastornos del espectro alcohólico fetal’, y el más grave es el ‘síndrome alcohólico fetal’. Los niños que lo tienen nacen con defectos físicos y mentales, como baja estatura, y cabeza y cerebro pequeños”, cita el informe.
Los especialistas indican que no existe una cantidad límite de alcohol que pueda consumirse en esta etapa ya que cada organismo procesa el licor de manera diferente, por lo que recomiendan no consumir licor del todo o no sobrepasar un trago a la semana.
Trastorno creciente. El estudio señala que no hay estudios para determinar cuán prevalente es este síndrome. Una investigación realizada en Estados Unidos señaló que 0,97 de cada 1.000 nacimientos presentaba este tipo de padecimiento.
El continente africano es el que más registra esta patología. Aproximaciones de las autoridades de salud calculan que al menos un millón de sudafricanos sufren de este tipo de trastorno.
“El trastorno del espectro alcohólico fetal es el defecto congénito más común en Sudáfrica, incluso mucho más común que el síndrome de Down y que los defectos del tubo neural combinados”, explicó en un comunicado de prensa el investigador y genetista Denis Viljoen, que fundó una organización para velar porque no se consuma licor durante el embarazo.
Los especialistas señalan que la única forma de evitar que se registren abortos y malformaciones producto de la ingestión de licor durante el embarazo consiste en que las mujeres no lo consuman mientras esperan a su hijo.
Sin embargo, no es tan sencillo pues el alcohol tiene un alto potencial adictivo y muchas mujeres desarrollan dependencia antes de quedar embarazadas.
