
Rafael Ángel Rodríguez, un joven ramonense de 17 años, se coronó campeón de la Olimpiada Iberoamericana de Química, la cual fue clausurada ayer en la Universidad Nacional.
Rodríguez obtuvo la medalla de oro al alcanzar el máximo puntaje en las dos pruebas que también realizaron otros 51 colegiales de la región.
Esta es la primera ocasión que un costarricense gana tal distinción en las justas desde el año 2002, cuando los nacionales incursionaron en la competencia.
Rafael Ángel Rodríguez cursa actualmente el quinto año en el Colegio Científico de San Ramón, Alajuela, y durante la última década se ha destacado también en competencias de Física, Matemática y Geografía.
“Me gusta la Química y quiero estudiar este campo al ingresar a la universidad”, dijo el joven a La Nación.
El adolescente debe su afición a la Química a la influencia de sus padres, quienes son profesores en este campo de la ciencia.
Es así como desde muy pequeño Rodríguez gustaba de escuchar la explicación que sus progenitores brindaban, en clases privadas, a otros estudiantes con edades superiores a la de él.
Su madre, Marielos Arguedas, contó que los libros y el estudio han llamado la atención del menor desde los primeros años de vida.
“A los tres años ya se sentaba frente a la computadora por su propio gusto”, destacó.
Desde pequeño. El nuevo campeón iberoamericano de Química hizo su incursión en competencias académicas a los nueve años, cuando se convirtió en campeón nacional de Geografía.
Los jueces de la Olimpiada también entregaron la medalla de plata a Luis Ángel Martínez Martínez, de México, y la presea de bronce al brasileño David Wiliam Oliveira de Souza.
La representación costarricense también obtuvo una de las 31 medallas adicionales que se entregaron a los competidores más destacados. Se trata de la medalla de bronce obtenida por el joven Hugo Zúñiga, estudiante del Colegio Científico Bilingüe Reina de los Ángeles, en San José.
La decimotercera Olimpiada Iberoamericana de Química fue organizada por la Universidad Nacional (UNA), en Heredia.
La elección de Costa Rica como sede representó un reconocimiento de los países organizadores al alto nivel demostrado por las representaciones nacionales.
Avance del país. Según explicó Ana Rocío Madrigal, catedrática de la UNA y presidenta del comité organizador de la Olimpiada, la máxima nota obtenida por Rafael Ángel Rodríguez refleja el desarrollo académico del país en el campo de la ciencia y la tecnología.
“Contamos con estudiantes de gran potencial y profesores con la capacidad de guiar a estos jóvenes y elevar su nivel de conocimiento para ser más competitivos”, señaló Madrigal.
La delegación nacional también estuvo integrada por los estudiantes José Carlos Castillo, del Colegio Científico de San Ramón, y por Cristian Wild, del Colegio Científico Bilingüe Reina de los Ángeles.
El grupo inició su preparación para las olimpiadas desde el mes de febrero con profesores de la UNA. Ellos elevaron los conocimientos y destrezas de los muchachos a un nivel superior que el de la educación secundaria.
Madrigal recordó que los colegiales que participan en este tipo de competencias tienen gusto y habilidad para las ciencias y una gran disciplina para el estudio.
Un ejemplo de ello es el propio caso de Rodríguez, a quien su gusto por este campo lo ha llevado competir en encuentros similares desde los 14 años de edad.
“El papel logrado refleja los esfuerzos por acercar a los jóvenes a la ciencia y tecnología, un campo en el que Costa Rica se ha fijado la meta de destacar”, concluyó Ana Rocío Madrigal. Colaboró Zoyla Rita Mora, corresponsal