Un equipo de médicos ha demostrado que tener niveles altos de la proteína C reactiva aumenta el riesgo en un individuo de sufrir un evento cardiovascular, a pesar de que su nivel de colesterol en la sangre sea normal.
El trabajo también encontró que, si esta misma persona consume una estatina, un fármaco que se usa para reducir los niveles de colesterol en la sangre, reduce en un 44% la amenaza de sufrir un accidente cardiovascular.
El hallazgo fue dado a conocer en la conferencia de la Asociación del Corazón de Estados Unidos, la cual se celebra esta semana en la ciudad de Nueva Orleans.
El descubrimiento surge de un estudio denominado “Jupiter”, el cual tomó en cuenta a 17.802 personas alrededor del mundo.
Dicha investigación valoró la relación de la proteína C reactiva con los problemas del corazón y el uso de estatinas para la prevención de estos.
La proteína C reactiva es producida por el hígado y su nivel se eleva cuando hay una inflamación en alguna parte del cuerpo.
Por ejemplo, cuando las placas de colesterol que se depositan en las arterias se ensanchan o rompen –una forma de inflamación–, los niveles de esta proteína en la sangre se elevan.
El trabajo científico fue financiado por la compañía farmacéutica AstraZeneca, fabricante de Crestor, el nombre comercial de la estatina rosuvastatina.
Según señaló W. Douglas Weaver, presidente del Colegio de Cardiología de Estados Unidos, el estudio eleva la prevención a un nuevo nivel porque se aplica a pacientes de los cuales en la actualidad no se tiene evidencia alguna de que requieran tratamiento.
El reporte también presenta las mejores evidencias hasta ahora en favor del uso de un nuevo examen para identificar a quienes podrían necesitar tratamiento, manifestó, por su parte, la doctora Elizabeth Nabel, directora del Instituto Nacional del Corazón, Pulmón y Sangre de ese país.
Investigación. El estudio Jupiter se desarrolló en 26 países, entre ellos El Salvador, Costa Rica y Panamá, por un período de un año y nueve meses.
Los hombres que participaron tenían en promedio una edad de 50 años, mientras que las mujeres eran 10 años mayores.
Ninguno de ellos había tenido problemas cardiovasculares previos y su nivel de colesterol en sangre era normal, pero presentaba niveles alto de proteína C reactiva.
A una parte del grupo se le dio un placebo, mientras el resto recibió 20 miligramos de rosuvastatina diariamente.
Como resultado, quienes recibieron la estatina bajaron en un 48% el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular y en un 46% la necesidad de una intervención para limpiar vasos sanguíneos obstruidos. Asimismo, la posibilidad de morir por alguna causa cardiovascular se redujo en un 20%.
Según comentó Yessika Moreno, directora médica de AstraZeneca a La Nación , los hallazgos vienen a modificar las guías internacionales de tratamiento actuales. “Hoy no aplican ningún tratamiento a estar personas y estamos mostrando que con Crestor se reduce el riesgo cardiovascular”, dijo.
Para Eduardo Sáenz, cardiólogo del Hospital Calderón Guardia, el estudio comprueba la sospecha que se tenía del papel de la proteína C reactiva para identificar posibles accidentes cardíacos. “Cuando el biomarcador se eleva indica que la placa arterial está activa y esto es un complemento a las pruebas de colesterol y el electrocardiograma para controlar al paciente”, comentó Sáenz.
“Se puede inferir que otras estatinas –además de rosuvastatina– podrían brindar un efecto similar, pero se requiere realizar estudios similares a este para comprobarlo”, añadió.