
Las semillas de chía son reconocidas por su alto valor nutricional. Aportan fibra, antioxidantes y ácidos grasos como Omega-3 y Omega-6. Sin embargo, no todas las personas pueden consumirlas sin riesgo.
Especialistas en nutrición alertan que su ingesta en grandes cantidades o de forma inadecuada provoca complicaciones en ciertos grupos. El principal problema se relaciona con su elevado contenido de fibra.
¿Quiénes no deben comer semillas de chía?
Las semillas de chía contienen fibra soluble e insoluble. Según expertos citados en la revista médica Tua Saúde y en el portal Healthline, entre el 85% y el 93% de su composición corresponde a fibra insoluble.
Este tipo de fibra no se disuelve en agua. Pasa casi intacta por el sistema digestivo. En personas con enfermedades inflamatorias intestinales puede causar irritación.
Personas con colitis ulcerativa o diverticulitis
Quienes padecen colitis ulcerativa o diverticulitis deben evitar la chía, sobre todo durante episodios de inflamación activa. En estos casos, la fibra puede intensificar dolor abdominal, diarrea, gases e hinchazón.
Pacientes con enfermedad de Crohn
Las personas con enfermedad de Crohn también deben moderar el consumo. El exceso de fibra insoluble agrava molestias gastrointestinales y aumenta la diarrea y la distensión abdominal.
Riesgo de reacciones alérgicas
Aunque es poco frecuente, algunas personas presentan reacciones alérgicas tras ingerir semillas de chía. Los síntomas incluyen mareos, picazón en labios o lengua, hinchazón en el rostro, dolor abdominal y diarrea.
Beneficios bajo consumo adecuado
Originarias de Sudamérica, las semillas de chía destacan por su aporte de proteínas vegetales y minerales como calcio y magnesio.
Entre sus beneficios se encuentran la regulación del tránsito intestinal, el apoyo a la salud cardiovascular y el control de los niveles de azúcar en sangre. Estos efectos se observan cuando el consumo es equilibrado y forma parte de una alimentación variada.
La nutricionista Karla Leal indicó en Tua Saúde que su ingesta ayuda a combatir el estreñimiento, fortalecer los huesos y contribuir al aumento de masa muscular. Las porciones deben adaptarse a cada persona.
¿Cómo consumir semillas de chía de forma segura?
Quienes no integran los grupos de riesgo pueden consumir chía con moderación. Especialistas recomiendan entre 1 y 2 cucharadas al día, equivalentes a 15 o 30 g.
Las semillas deben permanecer en remojo durante 30 minutos antes de ingerirse. Esta medida reduce el riesgo de atragantamiento.
El consumo responsable permite aprovechar sus propiedades sin afectar la salud.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
