22 julio, 2011
 La bacteria está en el 75% de los ticos, pero menos del 2% de ellos desarrolla cáncer. | LOUISIANA STATE UNIVERSITY.
La bacteria está en el 75% de los ticos, pero menos del 2% de ellos desarrolla cáncer. | LOUISIANA STATE UNIVERSITY.

Los tratamientos que se recetan en Costa Rica y Latinoamérica para tratar la bacteria Helicobacter pylori –vinculada con del cáncer gástrico– sí son eficaces para erradicar este patógeno del cuerpo y prevenir los daños que causa en el organismo humano.

Así lo señala un estudio con 1.463 personas realizado en siete ciudades latinoamericanas, dentro de las que sobresale Hojancha, en Guanacaste. En esta zona costarricense participaron 210 adultos de entre 21 y 65 años.

La investigación se publicó esta semana en la revista médica The Lancet.

La tarea. Con el fin de dar con el tratamiento que sea más eficaz, los científicos analizaron los tres tipos de terapias con antibiótico que se aplican en la región.

El primer modelo es el llamado “tradicional”, que consiste en dos antibióticos y un medicamento para bajar el nivel de acidez, y se toma durante 14 días.

El segundo tipo de tratamiento dura diez días. Durante los primeros cinco días, el paciente toma dos antibióticos y una pastilla para bajar la acidez, y en los otros cinco toma dos antibióticos y un antiparasitario. Este es el tratamiento más utilizado en Costa Rica.

Finalmente, la tercera opción se toma por cinco días y conlleva dos antibióticos, un fármaco contra la acidez y un antiparasitario.

La investigación determinó que el tratamiento más eficaz en Latinoamérica es el tradicional de 14 días; el 82,2% de las personas que lo utilizó logró que la bacteria fuera eliminada de su organismo. Le siguió el método de diez días con un 76,5%, y el de cinco días, con 73,6%.

“Los resultados contrastan con los vistos en Europa y Asia, donde las terapias tradicionales no son tan eficaces y son mejores las más cortas con más medicamentos. Esto puede variar debido a que en una zona puede haber bacterias resistentes a los tratamientos tradicionales”, aclara el estudio.

En el caso de Costa Rica, el tratamiento de diez días (el más usado en el país) resultó ser el más eficaz, con un 90% de resultados positivos, seguido del de 14 días, con un 87,1%, y finalmente el de cinco días, con un 77,1% de beneficios.

Sin embargo, Rolando Herrero, coordinador de la investigación en Costa Rica, señaló que esta diferencia no era significativa.

“No se puede concluir que la eficacia sea diferente para Costa Rica, pues la diferencia (en porcentaje) no es estadísticamente significativa. En todo caso, los tres tratamientos tienen un nivel aceptable de eficacia para erradicar la bacteria”, dijo Herrero.

La investigación. El estudio analizó ciudades de Latinoamérica con altos índices de cáncer de estómago y, en cada ciudad, convocó a entre 199 y 213 participantes de entre 12 y 65 años de edad. En total, se analizó a 1.463 personas.

Primero, los científicos de cada país sometieron a los pacientes a una prueba para determinar si tenían la bacteria en su organismo.

Luego, quienes la tenían fueron divididos en tres grupos y a cada grupo se le asignó un tratamiento diferente (de 5, diez y 14 días).

A todos se les vigiló durante su terapia. Al finalizar esta, se monitoreó a los pacientes por un año para detectar la eficacia o los efectos secundarios del tratamiento. De esta forma se comprobó la mayor eficacia del tratamiento “tradicional” de 14 días.

¿Qué sigue? Aún deben realizarse más estudios para determinar los alcances de cada tipo de tratamiento y ver qué es lo más recomendable para el tratamiento de la bacteria y la prevención del cáncer gástrico.

En Costa Rica, los nuevos análisis también permitirán entender la forma de actuar de la bacteria y medir su agresividad.

“Hemos evaluado la eficacia, 12 meses después del tratamiento, para determinar si es duradera y si se producen reinfecciones. Esos datos serán publicados en un futuro cercano, junto con otros análisis que nos dirán más sobre los tipos de Helicobacter que circulan en Costa Rica y la respuesta inmune”, explicó Herrero.

Otros estudios buscan determinar cuán recomendable es que las personas que aún no presentan infección por la bacteria, puedan tomar alguno de estos tratamientos para evitar daños a la salud, pero aún falta mucha investigación.