Sus 102 años de edad no fueron obstáculo para que Juana Emilia Flores se levantara ayer, a las 2 a. m. Minutos después, emprendería un viaje de 90 kilómetros desde su casa, en Chamorro de Cutris, muy cerca de la frontera con Nicaragua. Su destino: Ciudad Quesada.
Al sitio adonde fue convocada entró caminando erguida pero llorando. Sin embargo, las suyas no eran lágrimas de dolor. Simplemente, las provocaban la emoción al saber que, en pocos minutos, le harían un homenaje para reconocer su humilde pero importante aporte al desarrollo de un vasto sector de la zona limítrofe.
“Me emociona pues siempre trabajé por el pueblo sin pensar que alguien me lo agradecería algún día”, dijo junto a su hija, Juanita Gutiérrez, quien la acompañó.
A Juana la conocen cariñosamente como la abuela de la frontera. Ella y otras nueve personas con 100 o más años de edad, fueron protagonistas de un homenaje organizado por el Grupo Preservador de las Tradiciones Sancarleñas.
La distinción se hizo extensiva a 26 dirigentes comunales activos y de menor edad –un hombre y una mujer por cada uno de los 13 distritos del cantón– que han entregado la vida al servicio de sus pueblos.
El grupo organizador celebra el Día de las tradicionesdesde hace cinco años. Es iniciativa de la periodista Ángela Ulibarri y cuenta con el apoyo de la Municipalidad de San Carlos, las Cooperativas Coocique, Coopelesca y Banco Nacional.
Valores. El sacerdote Vianey Solís, integrante de esa organización, se refirió a los homenajeados como seres humanos ejemplares por su apego a valores como el trabajo, la honestidad, el respeto, la solidaridad y la entrega a sus semejantes.
“Ojalá Dios nos los deje otros 100 años, pues su estilo de vida sobrio debe ser conocido e imitado por las nuevas generaciones”, agregó el religioso.
El acto, celebrado en el quiosco del parque y amenizado por una cimarrona de San Pedro de Poás, permitió ver cómo Adilio Carmona –el sancarleño de más edad: 106 años–, tiene un estado físico envidiable que le permite bailar sin ninguna limitación.
A sus 101 años, Hermelinda Fonseca lee sin necesidad de usar lentes. Sus otros compañeros centenarios gozan, como ella, de una lucidez mental de la cual hacen gala.
La celebración de las tradiciones sancarleñas termina hoy y ofrece venta de comidas típicas y actividades culturales en la plazoleta municipal.