Un paseo en tren, una visita corta al lugar donde nacieron, la salida a un restaurante donde sirvan una tradicional olla de carne, una reunión con sus hermanos o amigos de toda la vida…
Hacer feliz a un adulto mayor en esta época con detalles que lo transporten al pasado, es un ejercicio que depende más de la inventiva que del presupuesto.
En una época en la que regalar es el mandato, el consejo de los especialistas para quienes tienen en casa una o varias personas de la tercera edad, es obsequiarles tiempo, compañía e inclusión. ¿Y qué mejor manera de hacerlo que reviviendo todo aquello que les genere apego?
“Esas cosas les hacen sentir su arraigo, ese hilo conductor entre lo que sembraron y lo que cosecharon. En esa etapa de la vida las personas empiezan a preguntarse qué hicieron para merecer el trato recibido. Sobre todo porque, en muchos casos, han pasado de ser el proveedor a convertirse en ‘objeto’ de cuido”, expresó Zulema Villalta, presidenta del Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor (Conapam).
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Darles su lugar
Por eso, consideró la especialista, es fundamental propiciar para ellos un ambiente que los haga sentir tomados en cuenta.
“El mejor regalo que se le pude dar a un adulto mayor es la inclusión, la integración en las decisiones y actividades familiares. Si nos sentamos a conversar con ellos, tener el respeto de no estar pegado al celular, a las redes sociales que tanto nos separan del núcleo familiar”, aseguró Villalta.
En ese punto concuerda Xinia Ramírez Ulate, coordinadora de la Unidad Geriátrica de Recuperación Funcional del Hospital Nacional de Geriatría y Gerontología Dr. Raúl Blanco Cervantes.
Según la geriatra, si lo que se quiere es compartir con los adultos mayores un momento especial, hay que hacerles saber que son ellos los protagonistas de la actividad y tomar en cuenta su opinión siempre.
En ese sentido, resulta indispensable proveerles un ambiente cómodo. Por ejemplo, si se disfruta de un festejo, que la música se escuche en un volumen adecuado, de manera que les permita conversar.
“Claro, hay casos de casos. Todas las personas son diferentes. A unos de ellos les encanta bailar. Entonces, el tono de la actividad va, más bien, en función de lo que ellos decidan”, afirmó Ramírez.
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Se trata de adaptar la agenda a las condiciones y necesidades de esta población, pues es un hecho que en esa etapa de la vida las personas requieren cuidados y trato especial.
Así lo estimó Isela Corralles, gerontóloga de la Asociación Gerontológica Costarricense (Ageco).
“A veces andamos tan ajetreados, que olvidamos que el ritmo de ellos es completamente diferente al del resto de miembros de la familia”, comentó.
Asimismo, la experta enfatizó que las atenciones para que las personas adultas mayores se sientan a gusto en las celebraciones y disfruten de ratos agradables, deben redoblarse cuando se trata de pacientes con algún tipo de dependencia.
“Cuando es alguien dependiente, ademas de cuidados básicos de alimentación, medicamentos y aseo personal, es muy importante la compañía, más que en cualquier otro caso, porque ya están acostumbrados a estar siempre con alguien. Cuando las personas son independientes, tienen autonomía, ellas pueden incorporarse a la dinámica de la familia”, aseveró la experta.
De vuelta a lo esencial
¿Y qué tipo de actividades representativas se pueden llevar a cabo con este grupo etario?
Según las especialistas consultadas, una buena opción son los paseos cortos, que no impliquen incomodar demasiado al adulto mayor. Mejor aún si estos se realizan a sitios simbólicos, como el lugar donde nacieron, la playa que más visitaron en su juventud, entre otros.
Los ratos en casa, dedicados específicamente a compartir con esta parte de la población, también están dentro de la lista.
Un ejercicio recomendado es el convivio intergeneracional; esos espacios en que comparten todos los miembros de la familia. En ese sentido, la cercanía de los nietos es primordial.
Pregúnteles cómo disfrutaban en el pasado de las fiestas de fin de año, cuáles recuerdos tienen de las navidades con sus padres o allegados, e invítelos a compartir sus anécdotas con el resto de los parientes.
Otro consejo para aprovechar el tiempo con ellos es observar álbumes de fotos y deleitarlos con música de su época.
A la hora de darles regalos, la sugerencia es consultarles a ellos o a sus cuidadores qué es lo que realmente necesitan, les resulte fácil de manipular, sea algo seguro y no les genere frustración.
En ocasiones, muchos disminuyen sus ingresos en esa etapa de la vida, así es que, a lo mejor, una ayuda económica les vendría bien.
Esté al tanto de la dieta
Si bien es imperativo cuidar la dieta de los adultos mayores durante todo el año, y principalmente en estas fechas, permitirles disfrutar de los platillos de temporada es una forma de acercar a estas personas a sus raíces, explicó Guiselle Burgos, nutricionista de Ageco.
“La comida siempre es eso: una forma de transmitir cariño y, sobre todo para ellos, es una forma de continuar una tradición con los seres queridos que están y con los que ya no están”, manifestó la especialista de la salud.
Por ese motivo, advirtió Burgos, se recomienda no alejarlos del todo de los tamales, el queque navideño, la pierna de cerdo y el rompope. Eso sí, se debe estar muy pendiente de que la ingesta de estos sea responsable.
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Según la especialista, lo deseable no es agregar estos “gustitos” al menú diario, sino sustituirlos.
En el caso del tamal, por ejemplo, este debe ser pequeño y reducido en grasa. Además, se aconseja sustituirlo por la harina que consumiría el adulto mayor en el desayuno.
