
La empresa Power Balance admitió en Australia que no existe evidencia científica de que sus pulseras mejoren la fuerza, equilibrio o flexibilidad.
En un anuncio publicado ayer en la prensa de ese país –hecho a pedido de la Australian Competition and Consumer Commission– la empresa admitió “que no hay pruebas científicas creíbles que sustenten nuestras afirmaciones”.
“Si se siente engañado por nuestras promociones, le ofrecemos la posibilidad de recuperar su dinero”, agrega el anuncio.
Este campo pagado llega también meses después de que un estudio de la Universidad Politécnica de Madrid desacreditó el beneficio de la pulsera para mejorar el equilibrio. Allí los participantes hicieron pruebas de equilibrio. El 50% de ellos usaron el brazalete original y a la otra mitad, una imitación. En ambos casos, los pacientes mejoraron su equilibrio.
En Costa Rica, la Power Balance se vende entre los ¢15.000 y ¢18.000. Para Andrés Alvarado, distribuidor de la pulsera aquí, el producto sí da resultados. “La cadena de televisión CNBC de Estados Unidos nombró a Power Balance el producto deportivo del año con presencia en más de 40 países alrededor del mundo. También se acaban de hacer alianzas con la NBA, Ironman, Taylor Made, Element, entre otros”, afirmó.
Según el terapeuta físico tico Edwin Vargas, estas pulseras no benefician: “No son pulseras mágicas. Si se tiene problema de equilibrio, un terapeuta puede brindarle ejercicios para combatirlo” , dijo.
