Irene Rodríguez. 3 agosto
El Instituto Clodomiro Picado de la Universidad de Costa Rica (ICP-UCR) y la Facultad de Medicina someterán este lunes el protocolo de investigación del tratamiento contra covid-19 ante el Cómite Ético-Científico de la CCSS. Fotografía: UCR
El Instituto Clodomiro Picado de la Universidad de Costa Rica (ICP-UCR) y la Facultad de Medicina someterán este lunes el protocolo de investigación del tratamiento contra covid-19 ante el Cómite Ético-Científico de la CCSS. Fotografía: UCR

El tratamiento con anticuerpos equinos que busca paliar los efectos de la covid-19 ya tiene su protocolo de ensayos clínicos en seres humanos.

El Instituto Clodomiro Picado de la Universidad de Costa Rica (ICP-UCR) lo enviará este lunes al Comité Ético-Científico de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

“El protocolo está listo para enviarse al Comité Ético-Científico Central de la CCSS y ya con eso ellos tienen la palabra“, señaló Alberto Alape, coordinador del Proyecto de Formulaciones AntiCovid del ICP-UCR en el programa Hablando Claro, de Radio Columbia.

“El doctor William Buján, el coordinador del ensayo clínico, el doctor Alfredo Sanabria y la doctora Ana Echeverri, del Hospital San Juan de Dios, de la Unidad de Investigación Clínica de la CCSS, han hecho un esfuerzo enorme y de coordinación con los médicos intensivistas. Todos los médicos intensivistas de todos los hospitales que ven covid-19 han contribuido enormemente con el protocolo. Es un documento profundo, denso, la rigurosidad con lo que se hace esto y la rigurosidad con la que va a revisar esto el comité lo pide la ley y así debe ser”, agregó.

A partir de esto, el Comité Ético-Científico debe revisar el protocolo para que cumpla todo lo necesario para comenzar las pruebas en seres humanos.

“Mientras el comité ético científico lo revisa y pide ajustes, vamos a estar viendo aspectos logísticos, pero apenas el comité dé el aval, vamos para adelante”, expresó.

Pruebas en humanos

Una vez que se tenga la aprobación del protocolo, comenzaría el ensayo clínico. Las dos formulaciones diseñadas por el ICP-UCR se probarían en los pacientes ticos.

Este estudio es trascendental, pues definirá, de manera concluyente, si las formulaciones serán eficaces para el tratamiento de los pacientes con covid-19.

La idea no solo es ver cuán seguro y eficaz es, si no también cuál de las dos versiones da mejores resultados.

Inicialmente se tomarán 24 pacientes divididos en dos grupos de 12; cada uno de los cuales probará una de las dos soluciones. Si diera buenos resultados se extendería a más personas.

“En el ensayo clínico lo que se está planteando es el uso de un solo frasco por persona. (...) Es que es muy potente”, recalcó Alape.

Agregó: “Con base en lo que vemos en los sueros antiofídicos es que los efectos adversos son muy leves o no hay. El efecto que más comúnmente se observa es picazón en la piel o alergia, que se maneja muy bien en los hospitales”.

El Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud (Inciensa) entraría a la investigación posteriormente con el fin de analizar la capacidad del tratamiento para ayudar a los pacientes a eliminar el virus de los tejidos, mediante una prueba cuantitativa.

Además, la Facultad de Microbiología de la UCR analizará la respuesta de unas sustancias liberadas por el sistema inmunitario llamadas citoquinas.

“Yo esperaría que antes de que termine el mes de agosto tengamos algún resultado”, dijo el investigador en el programa radiofónico.

Apoyo a otros países
Los caballos utilizados para esta investigación reciben revisiones constantes de los veterinarios y científicos del Instituto Clodomiro Picado. Fotografía: Laura Rodríguez/ UCR
Los caballos utilizados para esta investigación reciben revisiones constantes de los veterinarios y científicos del Instituto Clodomiro Picado. Fotografía: Laura Rodríguez/ UCR

¿Podrá Costa Rica contribuir a otros países con este suero si se demostrara exitoso? Alape indica en que se debe pensar en Centroamérica.

“Lo que le pasa a los vecinos, especialmente Nicaragua o Panamá nos puede afectar directamente”, destacó el investigador.

Sin embargo, no es tan fácil.

“Necesitamos tener recursos para hacer un escalamiento. Hemos estado tocando puertas para tener esos recursos. Hemos contactado a la Fundación Gates, al Banco Interamericano de Desarrollo (BID), pero todavía hay mucha tela que cortar, falta mucho, estamos en una fase de optimización de resultados y disminución de costos”, señaló.