Irene Rodríguez. 24 septiembre
La investigación de los servicios de salud explora diferentes áreas, por lo que dentro de sus investigadores hay toda una variedad de profesionales: economía, medicina, antropología, sociología, estadística, administración, psicología, enfermería y educación, entre otras, pueden dar sus opiniones. Fotografía: Shutterstock
La investigación de los servicios de salud explora diferentes áreas, por lo que dentro de sus investigadores hay toda una variedad de profesionales: economía, medicina, antropología, sociología, estadística, administración, psicología, enfermería y educación, entre otras, pueden dar sus opiniones. Fotografía: Shutterstock

Usualmente, cuando se habla de investigaciones en salud, lo primero que se viene a la mente de las personas son los que se hacen para probar que las vacunas u otros medicamentos sean eficaces y seguros y, con base en esto, puedan ayudar a prevenir o tratar enfermedades. O puede pensarse en estudios para saber cómo es un determinado padecimiento y qué características presenta o, bien trabajos para comparar pacientes con personas sanas y así establecer factores de riesgo.

¿Pero qué sucede con los sistemas de salud, que al fin y al cabo son los que brindan los medicamentos y vacunas y prescriben planes de alimentación? ¿No deberían también ser sujetos de investigación para que, con base en la información que arrojen los estudios, conocerlos y saber cómo mejorarlos y que rindan mayores beneficios?

Estas fueron precisamente las preguntas que hace unas décadas comenzaron a hacerse los especialistas y que motivaron una línea relativamente reciente de investigación. Esta busca escudriñar los sistemas de salud para conocerlos, ver sus alcances, oportunidades y limitaciones con la idea de trabajar sobre ellos para lograr el fin último: mejorar la salud de las poblaciones.

“No pretendemos tampoco ser fiscales, es diferente. Buscamos ayudar. Que la información y resultados que obtenemos sean útiles para poder mejorar”, destacó Daniel Maceira, economista de profesión e investigador en sistemas de salud del Centro de Estudios de Estado y Sociedad (CEDES) en Buenos Aires, Argentina, quien además es miembro del comité ejecutivo de la organización Health Systems Global.

En Costa Rica, el área apenas da sus primeros pasos, pero ya se ven resultados en proyectos del Centro Centroamericano de Población (CCP) y del Instituto de Investigaciones en Salud (Inisa), ambos de la Universidad de Costa Rica (UCR), entre otros entes.

“Si trabajamos en conjunto, todos juntos es cómo mejores resultados podemos sacar. Antes se había hecho mucha investigación en salud pública, pero no en estudiar los sistemas en un conjunto. No somos islas, somos varias instituciones trabajando por un mismo fin”, apuntó Carolina Santamaría, directora del Inisa.

¿Qué se investiga?

Lo primero que debemos entender es que los sistemas de salud no se reducen a la seguridad social. Es decir, en el caso de Costa Rica, el sistema de salud no se limita a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS). Hay otros actores que forman parte del sistema de salud: el Instituto Nacional de Seguros (INS), el Ministerio de Salud, los hospitales y clínicas privadas; los centros, laboratorios o agencias de investigación en salud, las farmacéuticas, las universidades, y hasta los servicios básicos de agua y otros servicios públicos son actores activos del sistema de salud.

En este sentido, hay áreas sumamente diversas y estudiar estas variables por separado y cómo actúan en conjunto es un terreno fértil para tener muchas formas de mejorar.

En un inicio, la economía tomó gran parte de los esfuerzos, pero pronto comenzaron a surgir otras áreas. El acceso de las personas a los sistemas, el cómo reaccionan a la atención, el cómo se utilizan los recursos (económicos, humanos, de tiempo e insumos), el cómo surgen grupos humanos como asociaciones de pacientes también es material para investigar.

De la misma forma se analizan cómo las variables de cada persona posibilitan o dificultan su acceso a los sistemas de salud y cómo puede mejorarse esto.

“Se requiere de todas las áreas del conocimiento. Que vengan médicos, ingenieros, abogados, sociólogos, psicólogos, veterinarios. Las investigaciones solo dirigidas a evaluar la financiación del sector, las inversiones y los insumos, restringen la posibilidad de realizar enfoques sistémicos que posibiliten un conocimiento más completo del cómo, para quién y en qué circunstancias funcionan”, destacó en entrevista electrónica Marcela Vélez, investigadora de sistemas de salud de la Universidad de Antioquia en Colombia.

Pero, ante todo, se necesita escuchar a las otras áreas del conocimiento.

“Aquí es de ser abiertos, no solo imponer mi forma de vista. Siempre tendemos a creer que nuestra área es muy necesaria, pero de la sinergia de las diferentes áreas y de las diferentes metodologías de investigación es como podemos conocer mejor”, concluyó Maceira.