Dos menores de once años fueron los primeros costarricenses en someterse ayer en el país a una nueva operación para colocar un implante que corrige problemas serios de pie plano –mal que ocurre en ausencia del arco del pie–.
El procedimiento se realizó en el Hospital Nacional de Niños (HNN). Consistió en hacer una pequeña incisión en el borde del tobillo y colocar un implante cilíndrico que levanta el hueso llamado astrágalo –ubicado en la parte superior del pie– para con ello favorecer la formación de la curvatura necesaria de los pies.
Esta técnica significa una esperanza para niños que tienen problemas graves de pie plano y no reaccionan a los tratamientos convencionales como plantillas, zapatos especiales o fisioterapia.
“Estos niños tenían problemas muy serios de pie plano. En el 90% de los casos este problema se corrige con el uso de plantillas, zapatos especiales o fisioterapia. Pero en el caso de estos menores, solo una intervención quirúrgica como esta podía corregir su situación”, dijo William Bolaños, ortopedista que lideró la operación.
“Hoy (ayer) les hicimos la cirugía a un niño y a una niña. La niña tenía un problema mayor, tenía un ‘huesito’ extra que impedía que el arco del pie se formara bien, por lo que quitamos parte del hueso para poner el implante”, dijo.
Antes, las intervenciones para corregir el pie plano involucraban corte de huesos y colocación de pines, pero los resultados no eran del todo satisfactorios.
No todos los niños son candidatos a esta intervención. Deben ser mayores de nueve años y tener problemas serios diagnosticados de pie plano. Los pacientes deben tener los tobillos en buenas condiciones y antes de la operación debe determinarse si deben reforzarse o alargarse tendones. Hay problemas de pie plano muy serios –parálisis en el pie–, que no pueden tratarse con este implante.
El dispositivo lo que hace es que “levanta” artificialmente el hueso astrágalo, lo que comienza a dar forma al arco, gradualmente.
Existen diferentes tamaños de implante (de 9 a 17 milímetros). Se debe analizar cuál se ajusta a las necesidades del paciente. Luego, ayudado de una especie de pistola
El procedimiento demora 30 minutos por pie. Tras la cirugía, el paciente debe usar yeso por cuatro semanas y, luego, utilizar plantillas por un año. Periódicamente se evalúa la forma en la que el niño camina o corre, para ver si se corrigió el problema. “No tenemos un dato exacto de cuántos niños pueden beneficiarse, pero tras una revisión rápida de cuántos niños podrían ser candidatos en el último mes y medio, encontramos 25; eso quiere decir que hasta 250 niños por año podrían beneficiarse”, dijo Bolaños.
Para Orlando Urroz, subdirector del HNN, la terapia puede beneficiar también a adultos, por lo que ya se está en conversaciones con el Centro Nacional de Rehabilitación y otros hospitales.