
Los pediatras advierten sobre el aumento de modas alimentarias impulsadas por redes sociales que llegan cada vez a más familias y generan confusión sobre la nutrición infantil. Especialistas señalan que muchas de estas tendencias carecen de respaldo científico y pueden afectar la salud de niños y adolescentes.
La advertencia surgió durante la presentación del 22º Congreso de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap), realizado del 5 al 7 de marzo. En esa actividad, la coordinadora del grupo de trabajo de Gastroenterología, Nutrición y Endocrinología infantil, Marta Castell, explicó que muchas de estas prácticas se difunden con rapidez en plataformas digitales.
Según la especialista, estas tendencias no cuentan con evidencia sólida y pueden provocar consecuencias negativas en la nutrición de los menores.
Dudas frecuentes en la alimentación infantil
Los especialistas identifican inquietudes distintas según la edad. En lactantes, muchas consultas se relacionan con la alimentación complementaria.
En etapas preescolar y escolar, aparecen prácticas como eliminar la lactosa o el gluten sin diagnóstico médico. Algunas familias consideran que esa decisión resulta más saludable. También surgen dudas sobre la alimentación vegetariana y el uso adecuado de suplementos.
La preocupación también se relaciona con el aumento del sobrepeso infantil. En España, la obesidad o el sobrepeso afectan al 36,1% de niños y niñas.
En ese contexto, algunas familias adoptan dietas restrictivas o eliminan alimentos sin justificación médica. Estas decisiones pueden causar déficits nutricionales, problemas de crecimiento o una relación poco saludable con la comida.
Los pediatras indican que muchas familias llegan a consulta con interés en mejorar la alimentación. Sin embargo, también presentan confusión entre información científica y tendencias virales como dietas de exclusión o “superalimentos” sin evidencia clínica.
Adolescencia: grupo más vulnerable
Los especialistas identifican a los adolescentes como el grupo más expuesto a estas modas. Las recomendaciones difundidas por figuras públicas o creadores de contenido generan dudas sobre diferentes prácticas alimentarias.
Entre las más mencionadas aparecen las dietas para perder peso, la dieta cetogénica (keto), el ayuno intermitente y el consumo de suplementos deportivos o superalimentos.
Efectos de la dieta cetogénica
Las dietas cetogénicas incluyen un alto consumo de grasas, que puede alcanzar el 70% de la ingesta diaria, además de proteínas elevadas. En ese esquema, los hidratos de carbono se limitan a menos de 50 gramos diarios.
Este tipo de dieta provoca una cetosis nutricional. Aunque en algunos casos se utiliza para controlar la diabetes tipo 2 o tratar la obesidad, los especialistas advierten posibles efectos negativos.
Entre ellos destacan alteraciones en el perfil lipídico, déficit de vitaminas y minerales, fatiga, dificultades de concentración y posibles impactos en el desarrollo.
Además, las dietas restrictivas pueden provocar falta de micronutrientes, bajo aporte energético, baja autoestima o trastornos de la conducta alimentaria.
Recuperar la dieta mediterránea
Los especialistas recuerdan que España cuenta con uno de los patrones alimentarios más reconocidos en el mundo. Sin embargo, también registra una de las tasas de obesidad infantil más altas de Europa.
Por esta razón, los pediatras proponen “re-mediterranizar” la alimentación familiar. El objetivo consiste en recuperar hábitos alimentarios tradicionales para prevenir la obesidad y sus consecuencias cardiovasculares a largo plazo.
Aumento en el consumo de bebidas vegetales
Otra tendencia que genera preocupación es el crecimiento del consumo de bebidas vegetales, que aumentó 75% en los últimos diez años.
En menores de tres años, entre 25% y 30% de la ingesta calórica diaria proviene de productos lácteos. Por esa razón, el tipo de leche o bebida sustituta resulta determinante para el desarrollo nutricional.
La leche de vaca contiene proteínas, grasas saturadas, calcio y vitamina D. Las fórmulas infantiles presentan menos proteína y utilizan grasas de origen vegetal enriquecidas con DHA y EPA.
En cambio, cambiar la leche materna, la leche de vaca o las fórmulas por bebidas vegetales como la de avena en menores de dos años resulta nutricionalmente inadecuado. Estos productos tienen pocas calorías, bajo contenido proteico y carecen de hierro y otros minerales esenciales.
Los expertos también observan un aumento de productos ultraprocesados de origen vegetal. Aunque se promocionan como opciones saludables, muchos contienen azúcares y grasas saturadas.
Los especialistas señalan que las hamburguesas “plant-based” continúan siendo hamburguesas ultraprocesadas. Lo mismo ocurre con las barritas vegetales.
Debate sobre redes sociales y menores
Durante la presentación del congreso también surgió el debate sobre limitar el uso de redes sociales en menores de 16 años.
Los especialistas resaltan la importancia de la formación y el papel de los padres como referentes. El objetivo consiste en orientar el uso responsable de las pantallas y reducir la exposición a contenidos que promueven hábitos poco saludables.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de una agencia de noticias y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
