El saber escuchar y reír, más ser comprensivas, son características que para los jóvenes hacen de sus progenitoras una madre ideal o una buena mamá.
Según reveló este mes un estudio del proyecto
Por ejemplo, dentro de este proyecto, una joven de 16 años identificada como Meg comentó: “Una buena madre es alguien que está ahí para uno, que pueda hablarte de casi todas las cosas, pero que también respeta tu privacidad, es honesta y te ayuda cuando lo necesitas”.
Para Carmen Lau, autora del estudio, las causas de que jóvenes tan distintos tengan el mismo concepto de una buena madre se remite a la importancia que los seres humanos le otorgamos a la maternidad. “Las características que se buscan como ideales en una buena madre son muy similares, a pesar de los diferentes entornos y circunstancias donde se pregunte”, señaló la especialista.
Y agregó: “Esto deja claro que todas las madres juegan un significativo (papel) en la vida de las personas jóvenes y que ellas los ayudan a tomar decisiones importantes para el futuro”.
“Los jóvenes están pidiendo que se les acepte en su individualidad, como personas. Ellos esperan que confíen en ellos para la toma de sus decisiones”, manifestó Vega.
”Habrá quienes piensen que si los papás no se imponen a los jóvenes, estos van a tomar malas decisiones, y no es así. Los padres deben guiar a los adolescentes, no imponérseles. Es fundamental para su desarrollo que haya escucha y comprensión, que les respeten sus gustos y deseos, eso los ayuda a tomar mejores decisiones”, añadió.
En Costa Rica no hay un estudio similar al del
Por ejemplo, una joven de 15 años identificada como Jéssica, quien participó del estudio inglés, señaló el apoyo y respeto como las mejores cualidades de su mamá.
“Una buena mamá es alguien que se preocupa y puede entender cómo se siente una. Ella es capaz de ver las cosas desde el punto de vista de uno y hasta nos deja cometer errores, porque sabe cómo se aprende de ellos. Lo mejor es que, aunque uno cometa errores, eso no hará que ella lo deje de amar”, dijo Jéssica.
De igual forma, el costarricense Sadán Solano, de 15 años y vecino de Pérez Zeledón, reconoció: “Yo creo que mi mamá es una muy buena porque siempre está para apoyarme y me respeta tal y como yo soy”.
En el estudio, los jóvenes destacan que una buena madre también es alguien que sepa dar besos y abrazos y que tenga espíritu para reír junto a ellos. “Los padres deben saber tenernos confianza, pero también deben saber poner límites; de esa forma seremos mejores personas”, dijo María Vargas.