Un nuevo medicamento llamado pridopidina podría mejorar los síntomas de disfunción motora, como el movimiento de ojos y manos, que causa el huntington, mal génetico que provoca una degeneración neuronal progresiva.
La efectividad de la droga fue puesta a prueba por especialistas y médicos españoles, en una investigación que comprendió a 437 pacientes con la enfermedad, provenientes de ocho países europeos.
Los resultados, que fueron publicados en la revista de The Lancet Neurology, identifican mejoras significativas en la habilidad motora de los pacientes quienes recibieron el tratamiento con pridopidina.
Por ejemplo, ellos “prosperaron en la ejecución de prácticas que les pedíamos, como juntar el dedo índice con el pulgar, controlar más el movimiento de los ojos, la marcha normal, sus reflejos”, comentó el neurólogo español y autor de la investigación, Justo García de Yébenes, al diario español El Mundo.
La droga serviría como complemento al medicamento tetrabenazina, utilizado hasta ahora para tratar la enfermedad, ya que tiene un perfil distinto. La tetrabenazina ayuda a controlar los movimientos involuntarios de pies y manos (como especie de baile), pero no mejora el movimiento ocular y la coordinación motora.