
Aprender la historia de Don Quijote de la Mancha, de cómo actúan las leyes de la Física, o las normas de seguridad vial, no solo es posible en las aulas, sino que también se puede hacer con diversión.
El Parque de Diversiones, con el apoyo del Ministerio de Educación Pública (MEP), presentó ayer la sétima edición de Educación con Diversión , un programa educativo que pretende ofrecer a los estudiantes, tanto de preescolar, de primaria, como de secundaria, una nueva manera de aprender, más entretenida y divertida.
Mediante la realización de diferentes talleres y obras de teatro, que se realizan en el Parque de Diversiones, en La Uruca, San José, los muchachos refuerzan los conocimientos cursados en el aula, y aprenden a divertirse estudiando.
Diversidad de actividades. Para el presente curso lectivo 2009, el Parque de Diversiones organizó 10 actividades culturales.
Para los más pequeños, “En busca del Tío Conejo en Ciudad Vial” y “La Finca de Tío Chanchito”, les enseñarán las normas básicas de seguridad vial, y el cuidado de los animales
Los estudiantes de primaria y de secundaria podrán conocer la historia de Costa Rica, los principios de Internet y las leyes básicas de la Física, a partir de un recorrido por cuatro atracciones del Parque, en las que los niños podrán ver aplicados los conocimientos estudiados.
Los precios oscilan entre los ¢3.600 y ¢4.600, y todos los talleres incluyen un pase de cortesía para que el estudiante lo utilice cuando quiera y disfrute de todas las atracciones del Parque.
Recuerdo a la Batalla de Santa Rosa. En el día en que se cumplía el 153 aniversario de la Batalla de Santa Rosa, dio comienzo la nueva edición de Educación con Diversión .
Al evento asistieron el ministro del MEP, Leonardo Garnier, la ministra de Obras Públicas y Transportes, Karla González, además de alumnos de la escuela Otto Hübbe, de La Uruca, entre otros.
Música del grupo de marimba Abancarí y teatro animaron la mañana en la que se rindió homenaje a la Batalla que tuvo lugar el 20 de marzo de 1856, en Guanacaste.
Uno de los momentos más conmovedores fue cuando Jafeth Valle-López, de 11 años, salió a hablar ante el público sobre la batalla, las aspiraciones de William Walker y cómo los ticos lograron parar sus ambiciones invasoras.
Seguidamente, un grupo de actores representó la obra Mi abuelo y la gesta heroica del 56 , de manera amena y divertida que desató las risas de niños y mayores. “Me ha gustado mucho porque no conocía muy bien toda la historia”, dijo Adler, de 10 años, cuando terminó la función.