Los niños que ven programas de televisión catalogados como “para adultos” comienzan antes su vida sexual en comparación con los menores que no los ven.
Esa es la principal conclusión de un estudio realizado en los últimos años por médicos del Hospital de Niños de Boston (Massachusetts, Estados Unidos).
Analizando el comportamiento de jóvenes con edades de entre 6 y 18 años, los investigadores encontraron que, cuanto menos años tengan los niños expuestos al contenido para adultos en la televisión, más rápido se convierten en sexualmente activos durante la adolescencia.
Los detalles de la investigación fueron presentados en la última reunión de las Sociedades Académicas Pediátricas de Estados Unidos.
El estudio. La investigación contó con la participación de 754 menores: 365 hombres y 389 mujeres.
A ellos se les estudió durante dos etapas de su vida. Primero, durante la niñez y luego cinco años más tarde, cuando ya contaban con edades de entre 12 y 18 años, según explicó el Hospital de Niños de Boston en un comunicado.
En cada etapa se controlaron los programas y películas vistos en televisión, así como el porcentaje de tiempo que los veían en una semana completa.
En la segunda etapa del estudio, además de analizar los programas, también se les entrevistó acerca de su actividad sexual.
Resultados. Según muestran los resultados, los niños más pequeños, con edades de entre 6 y 8 años, que se expusieron a contenidos para adultos comenzaron a tener antes relaciones sexuales en comparación con quienes no vieron ese tipo de contenidos.
Incluso, en el estudio se menciona que, por cada hora que los niños vieron contenidos para adultos durante la semana de estudio, su posibilidad de tener sexo al principio de su adolescencia subía 33%.
A pesar de estos datos, el estudio también confirmó que quienes se convirtieron en sexualmente activos durante la adolescencia no comenzaron a buscar más contenidos para adultos en la televisión.
David Bickham, uno de los investigadores, señaló la facilidad con que los contenidos de los medios de comunicación influyen en la actitud de los niños pequeños.
“Los niños no tienen ni la experiencia de vida ni el desarrollo cerebral suficiente como para diferenciar entre la realidad que viven y la ficción que los entretiene”, dijo.
“Los niños aprenden de los medios de comunicación y nuestra investigación sugiere que, cuando ellos ven medios de comunicación con insinuaciones y referencias sexuales, son más propensos a empezar antes su actividad sexual”, añadió Bickham.
Por su parte, el médico director del estudio, Hernán Delgado, comentó que la investigación demuestra que las actitudes y expectativas sexuales de los individuos son influenciadas desde antes de que se viva la adolescencia, cuando aún se es un niño.