Washington Reuters Un nuevo estudio realizado con bebés nacidos con menos de 28 semanas de gestación y menos de 500 gramos de peso, identificó que los niños prematuros son tres veces más propensos a sufrir de autismo que los nacidos a término.
El autismo es un trastorno psicopatológico que afecta a uno de cada 10.000 menores. Se caracteriza por la presencia de patrones repetitivos y restrictivos, alteraciones en la socialización y en la comunicación verbal y no verbal .
Aunque la relación entre autismo y prematuridad ya había sido apuntada en varias ocasiones, la nueva investigación realizada por Karl Kuban, de la Universidad de Boston, en colaboración con científicos de la Universidad de Harvard (ambas en Estados Unidos), detectó una prevalencia de autismo nunca antes documentada.
Kuban y su equipo analizaron a 988 niños que habían venido al mundo entre 2002 y 2004 y les dieron un seguimiento durante 60 meses.
En distintas ocasiones sometieron a los niños al Cuestionario Modificado del Desarrollo Comunicativo y Social en la Infancia (M-CHAT, sus siglas en inglés).
Se trata del método usado internacionalmente para detectar los Trastornos de Espectro Autista que consta de 23 preguntas sobre comportamiento y percepción ambiental.
“Un 21% de los niños prematuros presentó rasgos autistas severos, mientras que, cuando la prueba se usó con niños nacidos a término el porcentaje de resultados positivos es del 5%”, aclaró Kuban.
La investigación fue publicada en el último número del Journal of Pediatrics y alerta a los padres.
“Los avances médicos han logrado disminuir la mortalidad y las complicaciones físicas que sufren los pequeños pero al hacerlos nacer tanta premura, su inmadurez gestacional los expone a padecer secuelas cognitivas, neurosensoriales y motrices. Algo que debe considerarse siempre que se adelante un parto”, explicó Kuban.