
Los niños costarricenses tienen mayores posibilidades de éxito escolar y social debido al alto nivel de desarrollo mental que tienen cuando ingresan a preescolar.
Costa Rica es uno de los tres países con mejores niveles intelectuales en menores de 0 a 3 años en América Latina, junto con Chile y Cuba. Así lo indica un análisis del Ministerio de Educación Pública (MEP), la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
Este buen desarrollo es resultado de esfuerzos conjuntos entre el MEP, autoridades de Salud y organizaciones no gubernamentales.
“Parte del buen desarrollo se debe al sistema de salud. Los niños tienen todas las vacunas, esto hace que no se ausenten de clases y que tengan más energía para trabajar sus músculos. El desarrollo no es solo académico, involucra todas las partes del cuerpo”, dijo Ana Isabel Cerdas, directora de la División de Educación Preescolar del MEP.
Cerdas añadió que el niño llega con muy buenas herramientas a la educación preescolar, como habilidades motoras y memoria visual.
Desde casa. El informe indica que los buenos niveles mentales y físicos comienzan desde el hogar, y eso los hace llegar más preparados al sistema educativo. Una alimentación completa y padres que estimulan a su hijo a través de juegos y diálogos, los prepara mejor.
“A los cinco meses de gestación el niño ya recibe impulsos del mundo exterior. Así comienza el aprendizaje de conceptos, emociones y afectos. Si los padres acompañan al menor en su crecimiento, ya para los tres años va a tener el cerebro bien desarrollado y sus emociones definidas”, explicó Gaby Fujimoto, especialista de la OEA.
Jairo Zuluaga, neuropsiquiatra colombiano que participó del análisis, comentó que la educación se da desde el nacimiento y por esta razón no puede dejarse solo en manos del sistema educativo.
“Por los roles de trabajo, las madres ya no pueden estar con los hijos siempre, pero esto no quiere decir que no deban preocuparse por jugar con ellos y hablarles, eso es lo que va a desarrollarles el cerebro y el cuerpo” , agregó Zuluaga.
Añadió que es importante que los padres no presionen a los hijos. “Si su hijo tiene 10 meses y todavía no camina, no hay que preocuparse, él solito va a lograrlo. El desarrollo en todo niño es diferente”, dijo el especialista.
