
Nicoya, Guanacaste. Los nicoyanos celebraron ayer el “baile de la yegüita”, una tradición que data de la época colonial y que festeja el Día de la Virgen de Guadalupe, patrona del cantón.
El festejo se inició a las 5 a. m. en el centro de la ciudad e incluyó un desayuno acompañado de música de cimarronas y el estallido de bombetas.
Luego el obispo Vittorino Giraldi ofició una misa solemne a las 10 a. m. en la parroquia, de donde salió la tradicional procesión hacia la cofradía (casa de la Virgen).
Es así como un grupo de feligreses sacó en sus hombros la imagen de la Virgen de Guadalupe, a quien acompañaba una “yegüita” de madera.
El sonido de los tambores y de las flautas de la Banda Municipal de Nicoya amenizó la actividad, que fue seguida por decenas de devotos que recorrieron las calles bailando “la yegüita”.
Una tradición. De acuerdo con la historia, dos indígenas, en la época de la colonia, se enfrentaron por el amor de una mujer el Día de la Virgen de Guadalupe.
La gente del pueblo que observaba la escena imploró a la Virgen su intervención para evitar que los hombres se lastimaran.
De manera inesperada, del cerro de Las Cruces bajó una yegua que a “punta de patadas y mordisco” separó a los dos contendientes.
A partir ese momento cada 12 de diciembre los nicoyanos danzan por las calles de la ciudad durante la procesión con la cual se celebra el día de su patrona.