Uniendo el ejemplo a la palabra, el Vaticano firmó un acuerdo con la empresa telefónica Telecom Italia que permitirá a los creyentes en todo el mundo seguir los actos religiosos programados para Navidad a través del iPhone, en los sitios de Internet de Radio Vaticano ( www.radiovaticana.org ) o del Consejo Pontificio para las Comunicaciones ( www.pccs.va ). Entre ellos, estarán la Misa de Gallo y la bendición del Urbi et Orbi ( A la ciudad y al mundo ) de hoy. Esa es la mejor prueba de que los programas descargables en celulares, gratuitos o pagos, cada día interesan más a los representantes de las grandes religiones y a los creyentes adeptos a las nuevas tecnologías, que ven en ellas un instrumento suplementario de evangelización.
Si bien los católicos franceses padecen de un relativo atraso en la materia, comparados con otros países occidentales, comienzan a desarrollarse nuevas opciones.
Eglise Info, el sitio de referencia de la Iglesia Católica en Francia, fue lanzado este año en los smartphones . El 2% de sus 10.000 visitantes diarios ya ingresarían a través de sus teléfonos portátiles. En noviembre, con el patrocinio de la Conferencia Episcopal, también nació Messe Info, una aplicación que permite hallar la iglesia más cercana y sus horarios de misa. “Esos nuevos métodos son un medio suplementario, pero no deben suplantar a la comunidad”, afirma Jacques Carton, miembro del Consejo para la Comunicación de la Conferencia Episcopal. Para Carton, el encuentro con el ‘cuerpo vivo de la Iglesia’, sobre todo durante la misa dominical, ‘no puede ser reemplazado por las tecnologías más modernas’.
Los nuevos instrumentos digitales abren, en todo caso, un sinfín de posibilidades. Así, por ejemplo, una vez descargada la aplicación del sitio Secours Catholique, basta con tocar la pantalla del teléfono para ver aparecer la llama de una vela. También se puede enviar una oración por la Red o manifestar su solidaridad por una causa de la asociación.
En el portal de IBreviary -el breviario digital disponible también en iPad y publicado en francés, inglés e italiano-, la revista Prions en Eglise pone en línea los textos de la misa que el usuario puede consultar mientras viaja en autobús, en taxi o hace la cola en una oficina de correos. “Siempre llevo el celular conmigo en el bolsillo para consultarlo en cualquier momento”, reconoce el padre Pierre Amar, de la iglesia de Chesnay, en las afueras de París. El sacerdote también sigue las últimas informaciones de la Iglesia en H20news, la aplicación oficial del Vaticano.Por su parte, el mensuario espiritual Magnificat -publicado en inglés, francés y español, y disponible desde marzo próximo en iPhone-, permite descargar la oración del día.
El éxito de estas nuevas iniciativas fue categórico: 50% de los usuarios abre la aplicación más de nueve veces por día, según las mediciones. Otras religiones lanzaron ofensivas similares. En Francia, una decena de aplicaciones se dirige a los judíos. Una de ellas permite estudiar la Torá en el iPhone. Los creyentes pueden consultar el Talmud, que consta de miles de páginas y otro programa permite celebrar la fiesta de Janucá igualmente por iPhone.Para los musulmanes, IQuran pone en iPhone la totalidad del Corán en árabe. Otra aplicación más práctica llamada lemuslim.com da la posibilidad a los fieles de hallar una mezquita, una carnicería halal o los horarios de la oración, sólo recurriendo a su smartphone . El GPS y la brújula permiten orientarse hacia el lugar donde queda la Meca, para inclinarse correctamente a la hora de las cinco plegarias diarias.