París. Reuters y AFP. Una mujer de 59 años dio a luz trillizos en un hospital de París después de realizar un tratamiento de fertilidad en Vietnam, informó ayer una portavoz del centro médico francés.
La noticia del embarazo de la mujer generó críticas en los medios franceses desde que se hizo pública la semana pasada.
“En este caso particular, el avance científico no es bueno para la humanidad”, señaló Andre Vingt-Trois, arzobispo católico, según lo citó el periódico Le Parisien en su edición del lunes. En Francia es ilegal proveer tratamientos de fertilidad a mujeres que superan la edad reproductiva femenina.
La donación de ovocitos está reglamentada y debe ser voluntaria, anónima y gratuita.
El ovocito es una célula sexual femenina que aún no se ha dividido, dando origen a células con la mitad de los cromosomas de la célula madre.
La mujer que los recibe debe ser infértil o bien debe existir un riesgo de transmisión de una enfermedad grave al niño.
También se exige que la pareja que los reciba esté en edad de procreación, y la mayoría de los centros franceses fijan como edad límite para la mujer 40 ó 42 años.
La donante deber haber tenido por lo menos un hijo y tener una edad de menos de 37 años.
La mujer tuvo a sus hijos por cesárea en el Hhospital Cochin el sábado a última hora, según informó la portavoz del centro médico.
Nacieron dos varones que pesaron 2,3 y 2,1 kilos y una niña de 2,4 kilos. La madre y los pequeños están en buen estado de salud.
El hospital se negó a brindar más detalles sobre el asunto. Se han producido varios nacimientos de madres de entre 50 y 70 años en varios países desde 1994, cuando el médico italiano especialista en fertilidad Severino Antinori provocó un gran debate internacional al ayudar a una mujer de 63 años a tener un bebé.