
Una paciente alemana de 47 años logró la remisión de tres enfermedades autoinmunes graves tras recibir una terapia innovadora con células modificadas genéticamente. El caso marcó un hito médico y generó interés en la comunidad científica por su posible impacto en tratamientos futuros.
El informe se publicó el jueves 9 de abril en la revista científica Med. La paciente enfrentó durante más de una década un cuadro clínico complejo. Probó nueve tratamientos distintos sin resultados sostenidos. Su estado era crítico. Dependía de transfusiones de sangre diarias y de medicación anticoagulante continua.
La mujer padecía anemia hemolítica autoinmune, trombocitopenia inmune y síndrome antifosfolipídico. Estas enfermedades comparten un origen común. Se relacionan con el mal funcionamiento de las células B, encargadas de producir anticuerpos.
Cuando estas células fallan, el sistema inmune ataca al propio organismo. En este caso, se producía destrucción de glóbulos rojos. También existía una caída de plaquetas. A la vez, aumentaba el riesgo de coágulos sanguíneos. El problema inició durante un embarazo, etapa en la que el sistema inmunológico sufrió cambios relevantes.
Terapia CAR-T como alternativa
Ante la falta de opciones, el equipo médico utilizó la terapia con células CAR-T, un tratamiento desarrollado para cáncer. El procedimiento consiste en extraer células T del paciente. Luego se modifican en laboratorio para reconocer un objetivo específico. En este caso, la proteína CD19 presente en las células B.
Tras su reintroducción, estas células eliminan las células B defectuosas. Según el equipo investigador del Hospital Universitario de Erlangen, la paciente se encontraba en estado grave al inicio. Siete días después del tratamiento, logró levantarse de la cama.
Los efectos fueron rápidos. En pocas semanas, las tres enfermedades mostraron mejoría. La última transfusión ocurrió una semana después del inicio. Dos semanas más tarde, la paciente retomó actividades cotidianas.
Reinicio del sistema inmunológico
Meses después, los especialistas detectaron un hallazgo clave. Las células B reaparecieron, pero sin el comportamiento anormal previo. Este resultado sugiere un posible “reinicio” del sistema inmunológico.
Entre 11 y 14 meses después del procedimiento, la paciente se mantiene en remisión. No requiere medicación continua. El equipo médico reportó que su estado general es estable.
Cautela ante un caso único
Los investigadores advirtieron que se trata de un solo caso. Este tipo de reportes no permite confirmar la eficacia del tratamiento a gran escala.
Actualmente existen ensayos clínicos en curso. Estos estudios analizan el uso de la terapia CAR-T en enfermedades como lupus, esclerosis múltiple y vasculitis. Los primeros resultados son prometedores, pero aún no son concluyentes.
Otro aspecto relevante es la seguridad. En enfermedades autoinmunes, la terapia podría requerir la eliminación de menos células. Esto podría reducir riesgos en comparación con su uso en cáncer.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
