Las clases magistrales de Ciencias en las que los alumnos copiaban de la pizarra, del libro o de los dictados del profesor, quedarán pronto atrás para muchas escuelas públicas de todo el país.
A partir del mes entrante, 40 asesores educativos y 180 maestros de escuelas públicas se capacitarán para lograr que esas clases de Ciencias sean más dinámicas, divertidas y prácticas, con el fin de que se transformen en espacios donde los estudiantes aprendan mediante la experimentación.
El Consejo Nacional de Rectores recibió ayer ¢150 millones del Ministerio de Educación Pública (MEP) para ello. El dinero se usará en la capacitación de los docentes, con apoyo de profesores costarricenses experimentados y también de extranjeros. El entrenamiento serápromovido por la Asociación Estrategia Siglo XXI.
“La forma tradicional de enseñar Ciencias tiene un problema, y es que las lecciones buscan que el estudiante aprenda de memoria los resultados del proceso científico. La idea es que el aula, los jardines de la escuela y los jardines de las casas se conviertan en laboratorios”, explicó Leonardo Garnier, ministro de Educación.
“La educación científica debe tener un gran componente práctico. Los grandes avances se basan en cosas que pueden experimentarse y hacerse con las manos”, dijo el físico y astronauta costarricense Franklin Chang, presidente de la Asociación Estrategia Siglo XXI.
Piloto exitoso. La idea de “aprender ciencia haciendo ciencia” no es nueva. El programa comenzó en el 2007 como un proyecto piloto en 21 escuelas de San José, Heredia y Guanacaste, y ya ha beneficiado a más de 250 niños.
El programa no requiere implementos especiales: bastan una lupa, un termómetro y una regla.
La Escuela José Cubero, en El Carmen de Goicoechea, es una de las beneficiadas con este programa. En este lugar, los estudiantes son los protagonistas del aula, y se potencian las vocaciones científicas de los menores. “Los estudiantes están muy motivados y ven Ciencias como una materia entretenida y entienden mejor”, comentó Gustavo Brade.
Esta misma experiencia se lleva a cabo en escuelas como Juan Santamaría, América Central, Rincón Grande de Pavas y la de Dulce Nombre de Coronado. Para el año entrante se pretende ampliar la iniciativa a más de 50 escuelas.
