
La vacuna Gardasil, que puede prevenir el cáncer de cérvix, llegó esta semana a las farmacias del país, anunció ayer su fabricante, Merck Sharp & Dohme.
La inmunización protege contra dos cepas del virus papiloma humano (VPH) que se transmiten por contacto sexual y son responsables del 70% de estos cánceres.
Se trata de los virus conocidos como VPH 16 y VPH 18.
Además, evita la infección por los virus VPH 6 y VPH 11, que provocan un 90% de las verrugas en los genitales de hombres y mujeres.
El Ministerio de Salud aprobó su uso en mujeres de los 9 a los 26 años y en hombres de los 9 a 15 años.
Gardasil tiene un esquema de tres dosis que deben aplicarse en un período de seis meses, a partir del día de la primera inyección.
Cada dosis costará unos $200 (¢104.000), informó ayer la directora médica de Merck Sharp & Dohme, Patricia Salazar.
La inversión total será de $600 (¢312.000) para las tres dosis.
En mujeres, la vacuna tiene una eficacia superior al 90% para evitar la infecciones por estas cepas.
Esta protección se mantiene al menos por cinco años, demostraron los últimos ensayos clínicos.
La vacuna alcanza la mayor eficacia cuando se usa en mujeres que no tienen aún infección por estas cepas del virus papiloma.
Por ello se aconseja poner Gardasil a niñas y adolescentes antes de que inicien su vida sexual.
Faltan datos. Merck realiza actualmente estudios para saber si la inmunización podría beneficiar a mujeres mayores de 26 años. Su uso en este grupo queda a discreción del médico y su paciente.
Salazar aclaró que si una mujer está entre los 9 y 26 años e inició ya su vida sexual, podría beneficiarse de la vacuna porque no necesariamente está infectada o tiene ambas cepas del virus.
En los varones, la vacuna busca también evitar la infección por papiloma para que no sufran de un cáncer de pene o de verrugas, pero faltan aún datos sobre su eficacia en ese grupo.
Gardasil está en la medicina privada y su introducción en el esquema público de vacunas se prevé a largo plazo, según ha señalado el Ministerio de Salud.