“Necesitamos empleo y educación, no solo acceso a ellos, sino que sean de buena calidad. Yo soy de Grecia y todos los días viajo hasta Zapote a trabajar, porque donde vivo no hay lugares donde me pueda desempeñar bien en mi profesión”.
Así resumió Maikol Porras, administrador público de 26 años, las que considera principales necesidades de la juventud tica.
Allan Quesada, estudiante de Economía, de 18 años, coincidió con él.
“Soy de Zarcero y tengo que ir hasta San Pedro para poder estudiar Economía, porque no hay opción más cerca. Cuando termine mi carrera me encantaría regresar a mi pueblo, pero no sé si haya opciones ahí”, dijo.
El acceso a educación y puestos de trabajo de calidad son las preocupaciones más fuertes de los jóvenes y, por ende, las que ellos señalan con déficit de respuesta por el Gobierno de Laura Chinchilla en su primer año.
Estas inquietudes fueron recopiladas por
“A los 30 años uno puede tener dos carreras, pero eso no le asegura un trabajo. Los espacios de empleo han colapsado”, señaló Juan Diego Gómez, de 24 años.
“El Gobierno y el sector privado deben preocuparse más por el sector joven profesional que tiene formación académica, pero no tiene experiencia laboral. A muchos se les cierran las puertas”, añadió Emily Reyes, de 24 años.
También de 24 años, Leah Netzer, dice: “Se necesita ampliar el mercado laboral para los jóvenes, abrir espacios verdaderos dentro de instituciones públicas y atraer más inversión extranjera”.
“Cuesta mucho que a uno como joven le aprueben un préstamo para vivienda, no tenemos muchas opciones”, manifestó José Ignacio Fernández, de 24 años.
“Las opciones de vivienda por lo general van dirigidas a las familias y no a los jóvenes, no existen programas pensados directamente en nosotros, en nuestros presupuestos y necesidades a los que podamos acudir”, recalca también Carolina Granados, de 28 años.
Para Jimmy Cubillo, de 21 años, un problema radica en que, aunque hay espacios de representación para jóvenes, no siempre se cumplen.
“Muchas veces no hay apoyo de los gobiernos locales para las iniciativas de los jóvenes. Hace falta que las municipalidades nos tomen más en cuenta y así nosotros ir tomando espacios para que nuestra voz sea escuchada”, señaló.
Los consultados también abogaron por políticas de acción más allá del Valle Central, para favorecer a jóvenes de todo el país.
“No todos los jóvenes van a la universidad y debe haber apoyo para ellos. Los datos del IDA (Instituto de Desarrollo Agrario) dicen que solo el 20% de sus proyectos se dieron a menores de 35 años. ¿Qué apoyo hay para los jóvenes en zonas rurales?”, preguntó Quesada.
Los jóvenes reconocieron que el primer año de gobierno es de acomodo y es pronto para emitir criterios. Piensan que la situación con isla Calero o la relación con el Congreso le ha quitado espacio a los planes destinados a la juventud.